viernes 9 de octubre de 2026

Guerra

Qué incluye el plan de 10 puntos que abrió una negociación entre Estados Unidos e Irán

Washington aceptó discutir una propuesta iraní de 10 puntos como base para negociar, en paralelo a una tregua provisoria de dos semanas. El plan incluye alivio de sanciones, garantías de no agresión y exigencias sobre Ormuz, tropas y programa nuclear.
Los detalles del acuerdo de 10 puntos entre Estados Unidos e Irán para alcanzar la paz
Los detalles del acuerdo de 10 puntos entre Estados Unidos e Irán para alcanzar la paz

La desescalada entre Estados Unidos e Irán quedó atada a una fórmula todavía frágil: una tregua provisoria de dos semanas y el inicio de conversaciones formales en Islamabad, previsto para el 10 de abril, con mediación de Pakistán. Donald Trump confirmó que recibió de Teherán una propuesta de 10 puntos y la definió como una “base viable” para negociar, aunque las diferencias de fondo siguen lejos de resolverse.

El primer punto clave del esquema iraní pasa por el estrecho de Ormuz. Según las versiones conocidas del plan, Teherán exige que el tránsito marítimo se mantenga abierto, pero bajo coordinación militar iraní y con participación de Omán. Ese aspecto es central porque por esa vía circula una porción decisiva del comercio mundial de petróleo y gas, y el control del paso se volvió uno de los principales focos de presión geopolítica durante la crisis.

Otro núcleo de la propuesta apunta al frente militar. Irán reclama el fin de las hostilidades no solo sobre su territorio, sino también contra todo su entramado regional de aliados, además del retiro de fuerzas de combate estadounidenses desplegadas en la región. Allí aparece uno de los puntos más sensibles de la negociación: Israel aceptó la tregua con Irán, pero dejó en claro que no la considera extensiva al frente con Hezbollah en Líbano.

En el plano económico, el plan iraní incluye el levantamiento de sanciones primarias y secundarias, la liberación de activos congelados y una compensación por los daños sufridos durante la guerra. Ese paquete es una de las mayores aspiraciones de Teherán y, al mismo tiempo, uno de los puntos más difíciles de conceder para Washington, que históricamente usó las sanciones como herramienta central de presión sobre la república islámica.

La cuestión nuclear sigue siendo el corazón del conflicto. Reuters informó que la propuesta iraní preserva su derecho a enriquecer uranio, uno de los aspectos que más resistencia genera en Estados Unidos e Israel. De hecho, una de las mayores diferencias entre el plan iraní de 10 puntos y la propuesta estadounidense de 15 puntos está justamente ahí: Teherán no renuncia al enriquecimiento y tampoco incorpora compromisos sobre su programa de misiles, dos demandas que Washington y Tel Aviv consideran decisivas.

El otro pedido de fondo es político y estratégico: Irán quiere garantías permanentes de que los ataques no se repetirán. Para eso busca que cualquier entendimiento tenga respaldo formal y no quede sujeto solo a declaraciones coyunturales. Esa pretensión aparece, por ahora, más como un objetivo de máxima que como un consenso ya cerrado. Reuters y AP coinciden en que lo alcanzado hasta ahora no es un acuerdo de paz definitivo, sino apenas una pausa táctica que abrió una negociación contrarreloj.

En ese contexto, el llamado “acuerdo de 10 puntos” todavía debe leerse con cautela. Más que un pacto sellado, lo que existe hoy es una propuesta iraní que Estados Unidos aceptó usar como punto de partida. La tregua descomprimió el riesgo inmediato de una escalada total, pero las diferencias sobre uranio, sanciones, despliegue militar y control de Ormuz muestran que la paz todavía está mucho más cerca de una negociación abierta que de una firma definitiva.