martes 15 de septiembre de 2026

Tecnología

Filtran que el iPhone plegable debutaría en septiembre con una pantalla casi sin pliegue

Apple todavía no confirmó su primer iPhone plegable, pero nuevos reportes del sector ubican su debut en septiembre de 2026. La principal apuesta estaría en una pantalla tipo libro con un pliegue mínimo, casi imperceptible a la vista y al tacto.
Se filtró la fecha de lanzamiento del iPhone plegable: cómo será la pantalla
Se filtró la fecha de lanzamiento del iPhone plegable: cómo será la pantalla

El iPhone plegable dejó de ser una especulación lejana y pasó a ocupar un lugar central en la hoja de ruta no oficial de Apple. En los últimos días, una nueva tanda de filtraciones y reportes de analistas reactivó la expectativa sobre el dispositivo y volvió a instalar una fecha probable de lanzamiento: septiembre de 2026, en simultáneo o muy cerca de la presentación de la línea iPhone 18 Pro. Bloomberg, a través de Mark Gurman, sostuvo que el equipo sigue en carrera para ser anunciado en la primera mitad de septiembre, pese a las dudas que habían aparecido por posibles demoras de producción.

La novedad no pasa solo por el calendario. Buena parte del interés se concentra en la pantalla y, sobre todo, en el viejo problema que arrastran los teléfonos plegables: la marca visible del doblez. Según filtraciones atribuidas al leaker Fixed Focus Digital y recopiladas por medios especializados, Apple habría logrado reducir la profundidad del pliegue a menos de 0,15 milímetros y el ángulo de la arruga a menos de 2,5 grados, lo que apuntaría a una superficie mucho más plana que la de otros equipos del mercado.

Ese salto técnico estaría apoyado en una solución desarrollada por Samsung Display. Reportes recientes indican que Apple recurriría a avances en adhesivos ópticamente transparentes, conocidos como OCA, para minimizar la visibilidad del pliegue y mejorar la continuidad del panel. La meta sería acercarse a un efecto “casi sin marca”, uno de los puntos que más condicionó hasta ahora la experiencia de uso en los plegables.

En cuanto al formato, la información que viene circulando coincide en que Apple apostaría por un diseño tipo libro, similar al de la familia Galaxy Z Fold, y no por un modelo de tapa vertical. Los rumores más repetidos hablan de una pantalla interna de 7,8 pulgadas y una externa de 5,5, con una relación de aspecto cercana al 4:3 cuando el equipo está desplegado. Esa configuración lo ubicaría a mitad de camino entre un iPhone tradicional y una mini tableta.

También hay una discusión abierta sobre el estado real del proyecto. Mientras Bloomberg asegura que Apple sigue encaminada hacia un debut en septiembre, Reuters informó la semana pasada que la compañía enfrenta dificultades de ingeniería durante la etapa de pruebas, lo que podría afectar la producción en masa o el ritmo de envíos. Es decir, el lanzamiento todavía aparece como probable, pero no completamente blindado.

Esa tensión entre ambición y complejidad explica por qué Apple viene avanzando con cautela. La compañía nunca confirmó oficialmente el producto, pero distintos reportes coinciden en que reserva este salto de diseño para su segmento más premium, con un precio que superaría los 2.000 dólares y con una estrategia enfocada en diferenciarlo del resto de la línea iPhone.

Por ahora, todo sigue en el terreno de las filtraciones. Pero incluso dentro de ese universo, la señal empieza a ser consistente: Apple quiere llegar al negocio de los plegables con un argumento claro, no solo con una bisagra nueva. Y ese argumento sería una pantalla capaz de resolver, mejor que sus rivales, el detalle que más incomoda desde hace años a esta categoría.