Femicidio
Las cartas del femicida de Junín revelan que había planificado el crimen
Las cartas secuestradas en la casa de Sebastián Daniel Bonafe, el hombre de 36 años acusado de asesinar a Mercedes Errapan y secuestrar a su hija de 7 años en Junín, incorporaron un dato clave a la investigación: para los investigadores, el femicidio habría sido planificado durante varios días.
Los manuscritos fueron encontrados durante un allanamiento en la vivienda del acusado, donde también se secuestró su teléfono celular. Todo el material quedó incorporado al expediente que instruye la fiscal Fernanda Sánchez, titular de la UFI N°1 del Departamento Judicial Junín.
Según surge de la causa, en los escritos Bonafe habría detallado su intención de atacar a la víctima y a su actual pareja, además de diseñar un recorrido para escapar de la ciudad por caminos rurales. También habría utilizado un teléfono ajeno para consultar mapas y definir la ruta de fuga.
Las cartas, dirigidas a su madre, muestran además que el acusado modificó varias veces la fecha del ataque. En uno de los textos, habría señalado que un primer intento no se concretó porque no pudo ingresar a la vivienda. Luego volvió a postergar el plan y finalmente lo ejecutó el 7 de julio.
Uno de los puntos más graves del expediente es la referencia al secuestro de la niña. En los manuscritos, Bonafe habría dejado asentado que podía atentar contra la menor si era descubierto durante la fuga. Esa amenaza, de acuerdo con la investigación, estuvo cerca de concretarse cuando fue localizado por la Policía en Pergamino.
En ese momento, según reconstruyeron los investigadores, el acusado ingresó con la nena a una zona de cañaverales y la amenazó con un arma blanca. Tras una negociación con efectivos policiales, depuso su actitud y la menor pudo ser rescatada ilesa.
Los escritos también mencionan la denuncia que Mercedes Errapan había realizado semanas antes contra Bonafe. En ese contexto, la víctima lo había acusado por un hecho vinculado a la vulneración de la intimidad de su hija. Aun así, según los manuscritos incorporados al expediente, el acusado habría decidido continuar con su plan.
En otro de los textos, fechado tres días antes del femicidio, Bonafe escribió una suerte de despedida familiar y dejó expresiones que para los investigadores refuerzan la hipótesis de premeditación. Allí se refirió al crimen como una decisión ya tomada y pidió perdón a su familia por lo que iba a hacer.
Horas después de la última carta, Mercedes Errapan fue hallada asesinada de un disparo en la cabeza dentro de su casa de Junín. La investigación ahora avanza sobre el material secuestrado, los movimientos previos del acusado y las circunstancias en las que se produjo el secuestro de la niña.
El caso generó conmoción en Junín y volvió a poner bajo la lupa la violencia de género, las señales previas al ataque y la necesidad de actuar con rapidez frente a situaciones de riesgo extremo. Para la Justicia, las cartas podrían convertirse en una prueba central para sostener que el crimen no fue impulsivo, sino planificado.