Cuadernos
Un exdirectivo de Techint admitió pagos por casi US$1 millón a la mano derecha de De Vido
El juicio por la causa Cuadernos sumó este martes una declaración de fuerte impacto. Héctor Zabaleta, exdirectivo de Techint, reconoció ante el Tribunal Oral Federal N°7 haber realizado personalmente seis entregas de dinero a Roberto Baratta, exsubsecretario de Coordinación y Control de Gestión del Ministerio de Planificación Federal y hombre de confianza de Julio De Vido.
Los pagos se concretaron entre junio y diciembre de 2008 y, según el testigo, representaron en conjunto el equivalente a entre US$900.000 y US$1 millón. Aunque la referencia económica estaba expresada en dólares, Zabaleta aclaró que las entregas se realizaron en pesos.
Ante una pregunta de la fiscal Fabiana León sobre los “paquetes” registrados en los cuadernos de Oscar Centeno, Zabaleta fue categórico: “Sí, era dinero”. Explicó además que cada entrega rondaba entre los $600.000 y $700.000 de aquel momento y que tenía instrucciones de alcanzar una suma total cercana al millón de dólares.
El exgerente administrativo señaló directamente a Luis Betnaza, entonces director de Relaciones Institucionales de Techint, como la persona que le indicó realizar los pagos.
Zabaleta también confirmó otro dato relevante para la acusación: las fechas de las entregas coincidían con las anotaciones realizadas por Centeno, el entonces chofer de Baratta cuyos registros dieron origen a la investigación conocida como los Cuadernos.
Los encuentros en una cochera sin cámaras
Según su testimonio, Baratta pedía mantener las reuniones lejos de otras personas. Los encuentros se realizaban en el segundo subsuelo de las cocheras del Edificio Catalinas, sede de Techint en Retiro, un sector que —de acuerdo con Zabaleta— no contaba con cámaras de seguridad.
El exdirectivo relató que Baratta llegaba hasta el lugar, se acercaba a su automóvil y recibía allí los paquetes. Centeno permanecía a cierta distancia y no participaba directamente del intercambio.
Durante su declaración también recordó un episodio de tensión por la moneda utilizada. Zabaleta sostuvo que Baratta se molestó cuando le informó que el dinero sería entregado en pesos y no en dólares.
Según relató ante el tribunal, el exfuncionario llegó a advertirle que podía “cortar el gas” en la planta de Campana. Consultado por la Fiscalía sobre si interpretó aquella expresión como una presión, Zabaleta respondió afirmativamente, aunque aclaró que personalmente no se sintió intimidado.
Por qué Zabaleta declaró como testigo
La situación judicial del exdirectivo tiene una particularidad. Zabaleta había sido detenido e imputado cuando comenzó la investigación en 2018 y se acogió al régimen del imputado colaborador. Sin embargo, posteriormente fue sobreseído, al igual que Betnaza y Paolo Rocca.
La Justicia separó aquellos pagos del esquema investigado por contrataciones de obra pública y entendió que se habían producido en un contexto diferente: la crisis generada por la expropiación de Sidor en Venezuela, ordenada por el gobierno de Hugo Chávez en 2008.
Según aquella resolución judicial, los desembolsos estuvieron vinculados a gestiones para que el gobierno argentino intercediera ante Venezuela en medio de una situación considerada de emergencia para trabajadores y familias relacionados con la empresa. Ese fundamento terminó derivando en el sobreseimiento de los ejecutivos.
Ahora Zabaleta compareció como testigo bajo juramento, y el tribunal incluso le recordó antes de comenzar que podía abstenerse de responder preguntas que eventualmente pudieran autoincriminarlo. Aun así, contestó el interrogatorio de la Fiscalía y de la defensa de Baratta.
Su testimonio vuelve a colocar bajo la lupa una parte sensible de los registros de Centeno: confirmó que hubo seis encuentros, que existieron entregas de dinero y que las fechas anotadas por el exchofer coincidían con las operaciones que él mismo realizó. Ahora será el tribunal el que deberá valorar cuánto pesa esa declaración dentro del conjunto de pruebas contra Baratta y los demás acusados.