Salud internacional
El sarampión vuelve a golpear a Estados Unidos con dos muertes y miles de casos
Estados Unidos enfrenta un fuerte rebrote de sarampión, que ya provocó dos muertes en Pensilvania y elevó a 2.777 los casos confirmados en lo que va de 2026. Se trata del mayor número de contagios registrado en el país en más de tres décadas.
Las dos víctimas residían en el condado de Lancaster y, según las autoridades sanitarias estatales, no estaban vacunadas. El distrito acumula 185 casos y las muertes representan los primeros fallecimientos por sarampión registrados en Pensilvania en 35 años.
El brote volvió a encender las alarmas sobre la disminución de la vacunación infantil. Estados Unidos había logrado eliminar la transmisión local del virus en 2000, pero en los últimos años la cobertura cayó por debajo del 95% considerado necesario para evitar la propagación sostenida de la enfermedad.
Pensilvania es actualmente uno de los estados más afectados, con 393 contagios. El condado de Lancaster, donde se concentran buena parte de los casos, es además una zona con una importante comunidad amish, dentro de la cual históricamente se registraron niveles de vacunación más bajos. Durante el último ciclo escolar, cerca del 88% de los alumnos de jardín de infantes del condado tenía al día sus vacunas contra el sarampión.
La situación generó fuertes cuestionamientos políticos. El gobernador de Pensilvania, Josh Shapiro, afirmó que la enfermedad y las muertes provocadas por el sarampión son prevenibles y cuestionó las consecuencias de la desinformación sobre las vacunas.
El debate también alcanza al gobierno de Donald Trump. El Presidente firmó este mes un decreto que plantea reducir las vacunas infantiles recomendadas, mientras que su secretario de Salud, Robert F. Kennedy Jr., mantiene desde hace años posiciones críticas hacia la vacunación. Autoridades sanitarias y especialistas sostienen que este escenario puede profundizar la pérdida de confianza en las campañas de inmunización.
El impacto del brote podría incluso tener consecuencias internacionales. Estados Unidos y México serán evaluados en noviembre para determinar si mantienen el estatus de países libres de sarampión. La enfermedad es altamente contagiosa y puede generar complicaciones graves, especialmente entre niños pequeños y personas vulnerables.
Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades recomiendan dos dosis de la vacuna triple viral MMR, que protege contra sarampión, paperas y rubéola. El resurgimiento de la enfermedad en Estados Unidos vuelve a poner en discusión el papel de la vacunación como herramienta de prevención y el impacto que puede tener una caída sostenida de la cobertura.
La aparición de las primeras muertes del año marca así un nuevo punto de preocupación para las autoridades estadounidenses. El desafío inmediato será contener los brotes y recuperar niveles de inmunización suficientes para evitar que una enfermedad que había dejado de circular de manera sostenida vuelva a instalarse como un problema sanitario de alcance nacional