martes 8 de septiembre de 2026

Crédito hipotecario

¿Cuánto hay que ganar para acceder al nuevo crédito hipotecario y construir una casa?

El nuevo programa oficial contempla un fondo de hasta $2 billones para ampliar el financiamiento de viviendas. Para acceder, se exige un ingreso neto mínimo de $1.506.400, aunque para construir una casa de 60 m² las entidades pueden requerir salarios familiares cercanos a $4 millones.
Los que puedan acceder al crédito deberán tener un ingreso superior a los 4 millones de pesos
Los que puedan acceder al crédito deberán tener un ingreso superior a los 4 millones de pesos
27/08/2026

El nuevo programa de créditos hipotecarios impulsado por el Gobierno nacional ya tiene uno de sus primeros parámetros concretos: para acceder al esquema destinado a vivienda, los solicitantes deberán acreditar ingresos netos equivalentes a, como mínimo, cuatro Salarios Mínimos, Vitales y Móviles.

Con el salario mínimo establecido en $376.600 para agosto de 2026, el piso de ingresos queda fijado en $1.506.400 mensuales. El requisito puede cumplirse con los ingresos del titular, del grupo familiar o de los codeudores, según las condiciones de cada operación.

El plan forma parte del programa anunciado por el Gobierno para movilizar hasta $2 billones destinados a ampliar el financiamiento hipotecario. La estrategia contempla que la Anses, a través del Fondo de Garantía de Sustentabilidad, coloque fondos a largo plazo en los bancos para que puedan ofrecer nuevos préstamos destinados a la compra o construcción de la primera vivienda.

El sueldo mínimo no alcanza para cualquier crédito

Aunque los $1,5 millones representan el piso formal para ingresar al programa, el ingreso necesario aumenta considerablemente cuando se analiza una operación concreta.

Una simulación realizada sobre una vivienda de 60 metros cuadrados, con un costo estimado de construcción de $2,5 millones por metro cuadrado, arroja un valor total de $150 millones.

En ese escenario, tanto Banco Nación como Santander financiarían aproximadamente el 70% del proyecto, es decir, unos $105 millones. El resto debería ser aportado por el solicitante con ahorro propio.

Para un crédito de ese tamaño, a 20 años, la exigencia de ingresos se ubica alrededor de los $4 millones mensuales. En la simulación, Banco Nación estima una primera cuota de $1.011.703 y exige ingresos netos de $4.046.811. Santander, por su parte, calcula una cuota inicial de $978.728 y solicita ingresos cercanos a $4 millones.

El ahorro previo es otra de las claves

El acceso al crédito no depende únicamente del salario. En los casos analizados, los bancos financian hasta el 70% del valor de la construcción, por lo que el interesado debe disponer del 30% restante.

Para una obra valuada en $150 millones, ese aporte inicial podría alcanzar los $45 millones, además de los gastos asociados a la operación y a la construcción.

Las entidades permiten, además, sumar ingresos del titular con los de su cónyuge o codeudores. Esta posibilidad puede ser determinante para una familia que no alcanza individualmente el nivel salarial requerido.

La cuota puede acercarse al millón de pesos

La relación entre ingresos y cuota es uno de los principales filtros del sistema. En el ejemplo utilizado, una familia debería demostrar ingresos cercanos a $4 millones para afrontar una primera cuota situada alrededor de $1 millón.

El monto final, sin embargo, dependerá de variables como el banco elegido, la tasa aplicada, el plazo, el valor del proyecto y la cantidad de metros cuadrados a construir.

Además, el ingreso mínimo de $1.506.400 no significa que cualquier persona que supere ese monto pueda obtener un crédito de $105 millones. Ese valor funciona como piso de acceso al programa, mientras que cada entidad determina cuánto puede prestar de acuerdo con la capacidad de pago del solicitante.

Un programa que busca ampliar el crédito para vivienda

El Gobierno apuesta a que el nuevo mecanismo resuelva uno de los principales problemas del mercado hipotecario argentino: la dificultad de los bancos para conseguir financiamiento de largo plazo.

La iniciativa busca que ese mayor fondeo se transforme en préstamos para familias que quieran construir o comprar su primera vivienda. El desafío será que las condiciones finales de los créditos —especialmente las tasas, cuotas, plazos y requisitos de ingreso— resulten accesibles para un universo amplio de trabajadores.

Por ahora, los números muestran una diferencia importante entre el ingreso mínimo para entrar al programa y el salario necesario para acceder a un crédito de magnitud suficiente para construir una vivienda completa. Esa brecha será uno de los principales puntos a observar cuando los bancos comiencen a ofrecer las nuevas líneas.

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