Fútbol nacional
Los cuatro puestos que Gallardo quiere reforzar en River para el 2026
River transita un cierre de año muy lejos de los estándares que marcó la era Gallardo. En apenas un mes quedó eliminado de todas las competencias importantes y solo le queda la chance del Torneo Clausura para evitar terminar el 2025 sin vueltas olímpicas y con la clasificación a la Copa Libertadores comprometida.
En ese contexto, el oficialismo del club le dio un mensaje claro al vestuario y a los hinchas: respaldó al técnico con la renovación de su contrato. Con la continuidad asegurada, el “Muñeco” ya empezó a pensar el River 2026 y definió las prioridades para el próximo mercado de pases.
Según trascendió en el entorno del entrenador, Gallardo pretende sumar refuerzos en cuatro puestos puntuales: lateral izquierdo, volante central, mediapunta y delantero. La idea es rearmar la columna vertebral del equipo, dotarlo de mayor jerarquía y recuperar la intensidad y la identidad de juego que marcaron sus mejores años al mando del club.
La decisión está directamente ligada al probable éxodo de futbolistas que finalizarían sus contratos en diciembre. Entre los que podrían irse figuran nombres de peso como Federico Gattoni, Milton Casco, Enzo Pérez, Ignacio Fernández, Gonzalo “Pity” Martínez y Miguel Borja. A eso se suma la chance de que lleguen ofertas del exterior por jugadores considerados “vidriera”, lo que obligaría a River a reconfigurar buena parte de su plantel profesional.
A la vez, no se descarta que el club vuelva a abrirles la puerta de salida a futbolistas que no lograron afianzarse durante este año, tal como ocurrió en este 2025 con Matías Kranevitter, Manuel Lanzini, Santiago Simón y Gonzalo Tapia, entre otros. Con solo repasar los contratos que vencen y los rendimientos individuales, se entiende por qué Gallardo fijó como prioridad reforzar el lateral izquierdo, el eje del mediocampo y el frente de ataque.
En el anuncio de su renovación, el propio entrenador dejó en claro su postura frente al momento deportivo. Señaló que su “seguridad, convicción y ganas de redoblar la apuesta” son las que lo sostienen en el cargo, recordó que es “un pibe de River” y descartó la posibilidad de irse tras un mal año. Aseguró que quienes creían que se marcharía “no entienden de qué está hecho” ni lo que siente por el club, y afirmó que está convencido de que el equipo “va a volver a ganar”.
De todos modos, puertas adentro también se percibe que el rol del “Muñeco” en el armado de planteles podría reconfigurarse. Después de un mercado de pases errático y resultados por debajo de las expectativas, la sensación es que ya no actuará como un “CEO” con poder absoluto en las negociaciones, sino como una voz fuerte pero más integrada a la estructura dirigencial y al área de scouting.
Con los puestos a reforzar claramente definidos y un recambio profundo en el horizonte, el gran desafío de Gallardo será transformar una temporada para el olvido en el punto de partida de un nuevo ciclo. El River 2026 empezará a tomar forma en el próximo mercado de pases, con la expectativa de recuperar protagonismo local e internacional y estar, otra vez, a la altura de la historia reciente que el propio técnico ayudó a escribir.