Espectáculos
Abel Pintos cerró su gira en San Luis con un concierto colmado de emociones
El año de las grandes visitas musicales a San Luis tuvo su broche de oro este domingo, con la presentación de Abel Pintos en el Cine Teatro San Luis. En una noche marcada por la amenaza de lluvia y la nostalgia de fin de año, el cantante llenó la sala y cerró su gira nacional con un concierto tan emotivo como celebrado por sus seguidores.
El show en la capital puntana significó el punto final de una extensa recorrida por distintos puntos del país, en la que el artista se presentó con una banda numerosa y una producción escénica de primer nivel. Ahora, será tiempo de unos días de descanso antes de encarar la intensa temporada de festivales de verano, donde volverá a ser protagonista central de las grillas.
La velada tuvo, además, un condimento especial para la escena local: fue el cierre de los festejos por los 30 años de Diego Sosa Manager Group, una de las productoras de espectáculos más importantes de la provincia, que atravesó un año complejo por la crisis de la industria y tensiones con el Ministerio de Cultura. Pese a ese contexto, el público respondió con una masiva asistencia y entradas agotadas en pocas horas.
En el centro de la escena, sin embargo, estuvo Abel Pintos y su vínculo con la gente. Con un perfil siempre alejado de la polémica, el cantante volvió a apoyarse en las claves que lo llevaron a convertirse en uno de los artistas más queridos del país: cercanía con el público, respeto por sus seguidores y un repertorio construido a lo largo de tres décadas de carrera.
Más de mil personas colmaron la sala del Cine Teatro para cantar, bailar, aplaudir, piropear e incluso animarse a propuestas de casamiento desde las butacas. El clima de celebración fue una constante durante todo el concierto, que combinó momentos de euforia colectiva con instantes de intimidad y silencio atento.
El recital abrió con “Sueño dorado” y, desde allí, se encadenaron algunas de las canciones más representativas de la trayectoria de Pintos. Hubo espacio para el dolor contenido de “Bailando con tu sombra”, el ruego de “No me olvides”, la melancolía de “Como te extraño” y la ternura acústica de “La llave”, coreadas de principio a fin por el público puntano.
Fiel al recorrido artístico de los últimos años, el músico mostró en vivo la transición que lo llevó del folclore más tradicional a un universo sonoro que incorpora pop, baladas, reggae blanco, cuarteto y hasta bachata. Esa búsqueda estética, lejos de alejarlo de su público original, amplió su alcance y enriqueció su propuesta en escena.
Aunque se lo percibe más cómodo en el registro melódico y romántico, el cantante también se dio tiempo para encender la pista con un tramo bailable del show. El segmento comenzó con “Camina (Suave y elegante)” y se extendió durante cinco canciones, con el cierre de “El Alcatraz”, un guiño a sus primeros discos de fines de los años ’90.
Con apenas 41 años, Abel Pintos celebra 30 de carrera y parece haber alcanzado un punto de madurez en el que conviven el artista ya consagrado y el músico que sigue desafiándose. Capaz de agotar en pocas horas las entradas para un concierto en San Luis y de conmover a varias generaciones en una misma sala, se consolida como una de las figuras centrales de la música argentina contemporánea.
El cierre de la noche, con el público de pie, aplausos sostenidos y una sala aún vibrando, dejó la sensación de que no se trató sólo del final de una gira. Fue también la despedida de un año intenso para la cartelera de espectáculos en San Luis y la confirmación de que, cada vez que Abel Pintos vuelve a la provincia, la respuesta del público está a la altura de su historia y de sus canciones.