Salud
Un nene con sarcoma de fémur perdió un turno clave por demoras del Ministerio de Salud
La historia de Aron expone un problema que se repite con crudeza cuando la salud depende de traslados y gestiones administrativas. El chico, de 10 años, fue diagnosticado con sarcoma de fémur, un tipo de cáncer óseo, y necesita controles y tratamientos en el Hospital de Niños Ricardo Gutiérrez, en la Ciudad de Buenos Aires. Esta semana, su familia denunció que una demora burocrática les hizo perder un turno clave para avanzar con la preparación de una nueva cirugía.
Según relató Mayra, mamá del niño, la familia tenía que estar en Buenos Aires el 6 de enero para una consulta previa al procedimiento quirúrgico. Pero, de acuerdo a su testimonio, no pudieron viajar a tiempo porque el Ministerio de Salud de San Luis se demoró en otorgar los pasajes. El resultado fue inmediato: cuando llegaron al hospital, los médicos que debían atenderlos no estaban y, según sostuvo, no les dieron una respuesta alternativa en el momento.
“Este fue uno de los peores viajes que tuvimos. Perdimos el turno. Fuimos al hospital y no estaban los médicos a los que debíamos llegar. No nos quisieron atender”, publicó Mayra en redes sociales, donde decidió contar la situación para visibilizar lo ocurrido. En el mismo mensaje añadió que ahora deben esperar una nueva atención “hasta el viernes”, mientras la cirugía está prevista para el 15 de enero.
La mujer explicó que Aron atravesó un tratamiento oncológico y fue dado de alta, pero que arrastra secuelas severas. En particular, indicó que el problema actual que obliga a una intervención es la necesidad de cambiar una placa vinculada a su condición, ya que —según detalló— se encuentra dañada. “En agosto del año pasado nos dijeron que necesitaba otra vez una cirugía. Los materiales los pedimos al Ministerio en agosto de 2025 y la respuesta llegó a fin de año”, señaló.
Además, describió que el niño presenta una diferencia importante entre una pierna y la otra, lo que agrava su cuadro y requiere seguimiento permanente. En ese marco, remarcó que en viajes anteriores contaron con acompañamiento del Estado: traslados en ambulancia, hospedaje y respaldo institucional en Buenos Aires. Sin embargo, afirmó que en el último tiempo esas ayudas “no llegan a tiempo” y que la familia queda atrapada en trámites que, en casos como este, se vuelven decisivos.
El planteo de la madre no se limita a un episodio puntual: apunta a un sistema que, ante situaciones de alta complejidad, no logra responder con la urgencia que exige un tratamiento médico. Mientras esperan reprogramaciones y definiciones, Aron y su familia enfrentan el mismo dilema que atraviesa a muchas personas: cuando cada consulta importa, la burocracia también puede enfermar.