viernes 9 de octubre de 2026

Justicia

El dueño del feedlot allanado negó la estafa y cuestionó el secuestro del ganado en San Luis

Carlos Lanser rechazó haber encubierto una maniobra investigada por la Justicia de La Pampa y afirmó que los 1.060 animales retirados de su campo en Chaján fueron comprados legalmente. La hacienda permanece en Fortuna como depósito judicial, mientras se define su origen y propiedad.
El dueño del feedlot allanado negó la estafa y cuestionó el secuestro del ganado que hoy está en San Luis
El dueño del feedlot allanado negó la estafa y cuestionó el secuestro del ganado que hoy está en San Luis

El consignatario ganadero Carlos Lanser, titular del feedlot allanado en Chaján, Córdoba, negó cualquier participación en la presunta estafa por comercialización de ganado que investiga la Justicia pampeana y apuntó contra el operativo que terminó con el secuestro de 1.060 animales, hoy alojados en un campo de Fortuna, San Luis, en carácter de depósito judicial.

Lanser sostuvo que la hacienda retirada de su establecimiento no pertenece a la firma denunciante y que fue adquirida en operaciones regulares, con documentación comercial y sanitaria. En ese marco, cuestionó la hipótesis fiscal que vincula el lote secuestrado con la empresa San Jorge Cereales y Hacienda SA, de Rancul, y aseguró que el origen puede acreditarse “factura por factura, caravana por caravana”.

“La hacienda que se llevaron no es de San Jorge Cereales. Tenemos toda la trazabilidad. Esto es una aberración”, expresó el empresario, al insistir en que se trata de animales comprados principalmente en ferias, con marcas y caravanas identificadas, y sin irregularidades en su ingreso al predio.

La causa, según la reconstrucción del expediente, investiga una estafa millonaria por la que fueron imputados Iván Fiorini y Ana Paula Courreges, representantes de la firma San Pablo Oeste SA. La empresa denunciante sostiene el desapoderamiento de 1.133 animales y la fiscalía analiza un presunto circuito de traslado que habría incluido un paso por Buenos Aires antes de llegar a Chaján.

Por orden judicial, los 1.060 vacunos secuestrados —vacas, vaquillonas preñadas, toros y novillos— fueron entregados a la empresa denunciante como depositaria judicial y trasladados a un campo en Fortuna, donde quedaron a disposición de la Justicia mientras se discute su procedencia y titularidad.

Lanser también cargó contra la forma en que se ejecutó el allanamiento. Calificó el procedimiento como “improcedente” y afirmó que no se verificaron de manera adecuada las marcas y caravanas, que se cargó hacienda durante la noche sin discriminar categorías y que no se contempló documentación que, según su versión, estaba disponible en el establecimiento para respaldar el origen de los animales.

En esa línea, sostuvo que presentar el operativo como un “recupero” es incorrecto, porque —de acuerdo con su planteo— se avanzó sobre hacienda que no era de la firma denunciante. “Nos sustrajeron 1.000 animales que eran de nuestra propiedad”, afirmó, al describir el impacto económico y operativo del secuestro.

El empresario confirmó que inició presentaciones judiciales en distintas jurisdicciones para revertir la medida, con actuaciones en La Pampa, Córdoba y también en el fuero federal. Aseguró que no hay elementos para sostener ni una estafa ni un presunto encubrimiento y pidió que se revise el procedimiento y la cadena de decisiones que derivó en el retiro del ganado.

Desde la Fiscalía pampeana, en tanto, ratificaron que la investigación continúa en trámite, con el objetivo de reconstruir el circuito de comercialización, establecer responsabilidades y definir la trazabilidad real de los animales. Mientras tanto, el lote permanece en San Luis como pieza central de una causa que todavía no cerró sus interrogantes y que podría sumar nuevas medidas en los próximos días.