lunes 14 de septiembre de 2026

Conflicto gremial

La CGT ratificó un paro de 24 horas contra la reforma laboral del Gobierno

La central obrera confirmó que convocará a una medida de fuerza cuando el proyecto llegue al recinto de Diputados. Aseguró que no rechaza una actualización del régimen laboral, pero advirtió que no aceptará cambios que impliquen pérdida de derechos.
Paro general: la CGT, con fuertes críticas a la reforma laboral, le puso fecha a la medida de fuerza
Paro general: la CGT, con fuertes críticas a la reforma laboral, le puso fecha a la medida de fuerza

La Confederación General del Trabajo (CGT) ratificó este miércoles que realizará un paro nacional de 24 horas en rechazo al proyecto de reforma laboral impulsado por el Gobierno, que ya obtuvo media sanción en el Senado y espera su tratamiento en la Cámara de Diputados. La advertencia fue comunicada por la conducción de la central obrera, que endureció su postura ante el avance legislativo de la iniciativa.

“Esta CGT ha decidido que cuando se trate esta ley va a hacer un paro de 24 horas sin que haya ninguna actividad que lleve adelante su función”, afirmó Jorge Sola, secretario general del Sindicato del Seguro, durante una conferencia de prensa realizada en la sede sindical de la calle Azopardo. El dirigente remarcó que la medida apuntará a paralizar la actividad en todo el país en el momento en que el texto sea debatido en el recinto.

En la misma línea, Cristian Jerónimo —integrante del triunvirato— elevó el tono y anticipó una respuesta de mayor alcance si el oficialismo insiste con el proyecto. “Mañana no termina nada. La medida va a ser contundente; va a estar parada la Argentina de una punta a otra”, sostuvo, en un mensaje dirigido tanto al Gobierno como al Congreso.

Desde la CGT buscaron dejar asentado que el rechazo no se limita a una negativa cerrada a discutir modificaciones laborales. Sola aclaró que la central no está “en contra de una modernización laboral”, pero planteó una condición clave: que cualquier actualización no se traduzca en pérdida de derechos para los trabajadores. Ese es, según la dirigencia gremial, el punto de quiebre que motiva la convocatoria al paro.

El oficialismo, en tanto, pretende acelerar los tiempos parlamentarios y lograr dictamen para avanzar con una sesión en Diputados. En ese escenario, la confirmación de la medida de fuerza anticipa un clima de alta tensión política y social, con impacto directo en el funcionamiento de servicios, actividades productivas y la dinámica cotidiana.

Con el conflicto ya instalado, la discusión por la reforma laboral entra en una etapa decisiva: el Congreso como campo de batalla institucional y la calle como termómetro de la reacción sindical. Las próximas horas, con la agenda legislativa en movimiento, serán determinantes para medir hasta dónde escalará la confrontación.