Juicio oral
Antes del crimen, Brisa incendió la casa de un ex y admitió que quiso prender su cama
El juicio por el crimen de Maximiliano Nicolás Chávez volvió a poner en escena un episodio que hasta ahora permanecía en segundo plano: en 2018, cuando tenía 16 años, Brisa Gianella Brizuela incendió la casa de un exnovio en el barrio La Ribera de Villa Mercedes.
El hecho ocurrió meses después de que el joven, identificado como A., decidiera terminar la relación, que había durado aproximadamente un año. Según reconstruyó este medio a partir de testimonios de allegados, la acusada se enteró de que él había iniciado un nuevo noviazgo y una tarde se dirigió hasta su domicilio.
Aprovechando que la vivienda estaba sin llave y con acceso lateral al patio, abrió la ventana del dormitorio del joven y arrojó una botella con combustible hacia la cama. El fuego consumió dos habitaciones y un baño, dañó paredes, muebles y electrodomésticos.
Vecinos —entre ellos menores de edad— advirtieron el humo y alertaron a la familia. Con baldes de agua lograron sofocar las llamas antes de que el incendio se propagara por completo. Bomberos realizaron tareas de enfriamiento y ventilación.
El joven y su padre no estaban en la vivienda en ese momento. De haber permanecido allí, las consecuencias podrían haber sido mayores.
Días después, según relató la propia víctima a su entorno, Brisa le reconoció la autoría del incendio. “Yo no quería prender fuego la casa. Quería prenderle fuego a tu cama porque si no ibas a estar conmigo no ibas a estar con nadie”, le habría dicho.
La familia radicó la denuncia en su momento ante la Comisaría del Menor. Sin embargo, no se dispusieron medidas restrictivas ni la causa avanzó judicialmente. La edad de la joven fue uno de los factores que incidió en el cierre del episodio sin consecuencias penales.
El impacto emocional fue profundo. La vivienda quedó seriamente dañada y la familia debió reconstruirla prácticamente desde cero. El joven atravesó un cuadro depresivo y ataques de pánico, según allegados.
Seis años después, cuando el 20 de diciembre de 2024 la ciudad conoció la muerte de Maximiliano Chávez —quien recibió una puñalada en el corazón—, aquel antecedente volvió a cobrar relevancia en el entorno de quienes lo vivieron.
Brizuela está siendo juzgada por ese homicidio. La incorporación de episodios previos de violencia forma parte del contexto que rodea el debate oral y que la Justicia deberá valorar al momento de dictar sentencia.