Justicia
Condenan a médica, sanatorio y prepaga por una gasa olvidada en una cesárea
Un tribunal hizo lugar a una demanda por mala praxis y ordenó indemnizar a una mujer a la que le dejaron una gasa dentro del abdomen durante una cesárea programada realizada en un sanatorio privado en diciembre de 2016. La condena alcanzó a la médica interviniente, al centro de salud y a la empresa de medicina prepaga.
Según el expediente, la paciente recibió el alta a los dos días del parto, sin complicaciones aparentes. Sin embargo, con el correr del tiempo comenzó con síntomas persistentes: vómitos, cefalea, hipotensión y dolor con distensión abdominal.
La situación se agravó cuando, de acuerdo con la denuncia, concurrió a una guardia y pidió una tomografía, pero el estudio no se realizó y fue enviada nuevamente a su domicilio. Los malestares continuaron.
Dos meses después, la mujer acudió a otro hospital. Allí, a través de una tomografía, los médicos detectaron un cuerpo extraño: una gasa quirúrgica de 30 por 30 centímetros alojada en el abdomen.
El hallazgo derivó en dos cirugías de urgencia para extraer el material y tratar las complicaciones asociadas. Tras la recuperación, la paciente inició acciones judiciales por los daños sufridos.
La pericia médica oficial fue determinante para el fallo. El experto confirmó la presencia de la gasa y sostuvo que, aun cuando en el protocolo quirúrgico constara un conteo “correcto”, ese registro no descarta que material de curación haya quedado dentro del campo operatorio.
En cuanto a las secuelas, el perito estimó una incapacidad parcial y permanente del 45%. Con base en esa evaluación y la prueba documental, el juez recordó que en materia de responsabilidad médica incluso la culpa leve puede generar obligación de resarcir cuando están comprometidas la salud y la vida del paciente.
La sentencia fijó una indemnización por incapacidad sobreviniente superior a los siete millones de pesos, a la que se sumarán intereses y costas. El caso, a casi una década del hecho, vuelve a poner el foco sobre los controles intraoperatorios y el acceso oportuno a estudios diagnósticos ante síntomas de alarma.