Doble crimen
Investigan si los celos fueron el detonante del doble crimen que conmocionó a Villa Mercedes
La investigación por el doble crimen de Vanesa Zanni y su hija Tatiana Lucero Zanni sumó en las últimas horas un dato que podría ayudar a explicar el trasfondo del brutal ataque que conmocionó a Villa Mercedes. Una testigo vinculada al entorno de las víctimas declaró que, antes de los asesinatos, Dayana Macarena Peralta había increpado a la adolescente por supuestamente mirar a su pareja, Axel Emiliano Criscito.
Según esa versión, la acusada mantuvo con la menor una conversación que no incluyó amenazas explícitas, pero sí una fuerte carga intimidatoria. La escena habría quedado registrada en un video grabado por la propia adolescente, material que forma parte de las pruebas que busca incorporar la fiscalía en el avance de la causa.
Peralta y Criscito están detenidos desde fines de diciembre, imputados por el asesinato de la mujer de 45 años y de su hija de 13, ocurrido en una vivienda de Villa Mercedes. De acuerdo con la acusación, ambas fueron atacadas con una violencia extrema en un hecho que, por su crueldad, se transformó en uno de los casos criminales más impactantes de los últimos años en la ciudad.
La línea que ahora gana fuerza dentro del expediente apunta a que los celos de la joven detenida podrían haber sido uno de los motores del crimen. El testimonio incorporado menciona que Peralta cuestionaba a Tatiana por la manera en que miraba a Criscito y que llegó a reprocharle esa supuesta actitud en un tono que la adolescente vivió con temor.
Ese elemento ya era conocido por los investigadores, aunque en los últimos meses tomó mayor relevancia a medida que avanzó la producción de prueba. Para la fiscalía, no se trata de un dato menor: podría aportar contexto sobre la relación entre imputados y víctimas, y ayudar a entender por qué el ataque se desató con semejante nivel de violencia.
En paralelo, continúan pendientes pericias clave para la causa, entre ellas estudios de ADN y la extracción completa de información de los teléfonos secuestrados. Ese material podría confirmar la existencia del video mencionado por la testigo y reforzar la hipótesis de que existía una situación previa de hostilidad de Peralta hacia la adolescente.
La causa también mantiene abierto otro debate: el del móvil. En términos judiciales, la acusación no necesita necesariamente probar por qué ocurrió el crimen, sino quiénes lo ejecutaron y con qué grado de participación. Sin embargo, para una parte importante del entorno de las víctimas y de la sociedad mercedina, entender qué motivó el ataque es una pieza central para dimensionar la magnitud del horror.
Además, el expediente sigue bajo observación por la situación procesal de la joven imputada, quien recibe asistencia específica a partir de su condición personal, conforme lo dispuso la Justicia. Esa circunstancia derivó también en medidas vinculadas a la protección de su identidad en instancias posteriores del proceso.
Con pruebas todavía en producción y con las prisiones preventivas en curso, la investigación avanza sobre dos frentes: consolidar la evidencia material y reconstruir el contexto emocional y vincular que precedió al doble asesinato. En ese recorrido, el relato de la testigo y el video que aún debe ser peritado pueden transformarse en piezas decisivas para esclarecer qué pasó y por qué dos mujeres terminaron asesinadas de manera tan brutal dentro de una casa que, paradójicamente, había sido un refugio para los ahora acusados.