viernes 9 de octubre de 2026

Mercados

Los bonos y las acciones argentinas subieron y el riesgo país bajó tras los gestos de Trump

La distensión en Medio Oriente reanimó a los mercados globales y favoreció a los activos argentinos. El petróleo cayó con fuerza, Wall Street rebotó y el riesgo país volvió a acercarse a la zona de los 600 puntos.
Tras los anuncios de Trump subieron los bonos y acciones y bajó el riesgo país
Tras los anuncios de Trump subieron los bonos y acciones y bajó el riesgo país

Los anuncios de Donald Trump sobre una posible desescalada con Irán cambiaron por completo el humor de los mercados y también impactaron de lleno en la Argentina. Después de varias ruedas atravesadas por la tensión bélica, este lunes los bonos soberanos y las acciones argentinas que cotizan en Wall Street operaron en alza, mientras el riesgo país retrocedió y volvió a acercarse al umbral de los 600 puntos.

El giro se produjo luego de que Trump dijera que decidió postergar ataques contra infraestructura energética iraní y aseguró que había conversaciones en marcha para terminar la guerra, una versión que luego fue relativizada por medios iraníes, pero que alcanzó para traer alivio a los mercados. Reuters señaló que ese mensaje hizo rebotar a las bolsas globales y desplomó el precio del petróleo, que venía de jornadas de extrema volatilidad.

El movimiento más visible se dio justamente en la energía. Bloomberg informó que el Brent llegó a derrumbarse más de 14% intradiario y terminó por debajo de los 100 dólares por barril por primera vez en casi dos semanas, después de haber tocado máximos recientes por el temor a una interrupción prolongada del suministro desde Medio Oriente.

Ese cambio de clima benefició a los activos argentinos, muy sensibles al apetito global por riesgo. En la plaza local y en Nueva York, los ADR mostraron mejoras importantes, con papeles bancarios e industriales entre los más favorecidos. Distintos reportes del cierre de la rueda ubicaron al riesgo país entre los 600 y 608 puntos, con una baja de alrededor de 25 unidades respecto de la jornada previa.

El repunte de los bonos y de las acciones no respondió a una novedad doméstica, sino a un factor externo muy concreto: la caída del precio del petróleo y la percepción de que, al menos por ahora, no habrá una nueva escalada inmediata en la guerra. Ese escenario redujo la presión sobre la inflación global, mejoró las expectativas financieras y volvió a abrir el juego para activos emergentes, entre ellos los argentinos.

De todos modos, el alivio todavía luce frágil. Apenas dos días antes, el riesgo país argentino se mantenía por encima de los 600 puntos y mostraba el impacto directo que había tenido la guerra sobre la percepción de riesgo financiero del país. En ese contexto, la mejora de este lunes aparece más como un rebote por distensión internacional que como un cambio estructural de tendencia.

La rueda dejó, así, una señal clara: en un mercado global dominado por el conflicto en Medio Oriente, cualquier gesto de Trump puede mover en cuestión de minutos el petróleo, las bolsas y también los activos argentinos. Esta vez, el mensaje fue de pausa y los mercados lo celebraron. La incógnita es cuánto puede durar esa calma.

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