viernes 9 de octubre de 2026

Justicia

La abogada argentina acusada en Brasil no irá presa y quedó a un paso de volver al país

Agostina Páez recibió un fuerte alivio judicial en Río de Janeiro después de una audiencia clave. La fiscalía redujo la acusación, no se opuso a su regreso a la Argentina y ahora solo resta que el juez fije la caución y formalice las condiciones.
La abogada argentina acusada en Brasil por discriminación no irá presa y podrá volver al país
La abogada argentina acusada en Brasil por discriminación no irá presa y podrá volver al país

La situación judicial de Agostina Páez cambió de manera drástica este martes en Brasil. La abogada argentina, retenida en Río de Janeiro desde el 14 de enero por una causa de injuria racial, no irá a prisión y quedó en condiciones de regresar al país una vez que el juez termine de definir los aspectos formales pendientes.

El giro se produjo durante una audiencia considerada decisiva para el futuro de la causa. Según informaron medios argentinos y brasileños, la fiscalía reformuló la acusación inicial, que en un comienzo contemplaba tres hechos separados, y la concentró en un único delito continuado con tres víctimas. Ese cambio redujo de manera significativa el escenario penal que enfrentaba la joven.

La consecuencia más concreta de esa nueva calificación fue que la pena dejó de perfilarse como prisión efectiva. De acuerdo con lo que trascendió tras la audiencia, el castigo podría resolverse con tareas comunitarias y una reparación económica para las víctimas, una salida muy distinta a la que se evaluaba en el inicio del proceso.

La novedad más importante para la defensa fue que ni la fiscalía ni la querella se opusieron a que Páez vuelva a la Argentina. Ahora, el expediente quedó a la espera de la resolución escrita del juez, que deberá fijar el monto de la caución, establecer cuánto deberá pagar en concepto de reparación y dejar asentadas las condiciones concretas de su salida de Brasil.

Después de la audiencia, la propia acusada habló ante la prensa y expresó alivio, aunque también dejó en claro que no sentirá tranquilidad plena hasta regresar a su casa. Según recogieron distintos medios, dijo que le contó “la verdad” al juez, que pidió perdón a las víctimas y que todo lo vivido desde enero fue “la peor experiencia” de su vida.

El caso se abrió a mediados de enero, cuando fue denunciada por gestos e insultos considerados racistas en un bar de Ipanema. El episodio quedó filmado, se viralizó rápidamente y derivó en una fuerte repercusión pública en Brasil, donde la legislación en materia de discriminación racial tiene una severidad penal mucho mayor que en la Argentina.

Durante estos meses, Páez permaneció bajo arresto domiciliario y con restricciones para salir del país. La causa también reactivó una pregunta frecuente cada vez que un argentino enfrenta un proceso penal en el exterior: por qué el Gobierno nacional no podía traerla de vuelta. La respuesta, según explicó Infobae, está en la soberanía judicial brasileña: la Argentina podía brindarle asistencia consular, pero no intervenir en las decisiones de fondo del expediente.

Con este panorama, la discusión ya no pasa por si Agostina Páez irá presa, sino por cuánto tardará en completarse el trámite que le permita volver. El expediente entró en una etapa final mucho menos gravosa para la imputada, aunque todavía resta una última firma judicial para cerrar formalmente un caso que desde enero combinó impacto mediático, tensión diplomática y fuerte exposición pública.