Judiciales
Nahir Galarza salió de la cárcel con permiso judicial y volvió a ver a su abuela en Gualeguaychú
Nahir Galarza volvió a salir de la cárcel y su nombre otra vez quedó en el centro de la escena pública. Esta vez no se trató de una novedad judicial sobre su condena, sino de un permiso especial que le permitió abandonar de manera momentánea la Unidad Penal Nº 6 de Paraná para viajar a Gualeguaychú y visitar a su abuela materna.
La autorización fue otorgada por la Justicia de Entre Ríos bajo un fuerte hermetismo y con un operativo de máxima seguridad. Según publicó TN, la salida tuvo carácter excepcional y estuvo motivada por el delicado estado de salud de la familiar, quien padece una enfermedad oncológica terminal.
El traslado sorprendió porque se realizó sin difusión previa y con medidas especiales para preservar tanto la seguridad como la intimidad del procedimiento. La visita se concretó en la vivienda donde se encuentra la abuela y, una vez finalizado el encuentro, Galarza fue llevada nuevamente a la cárcel para continuar con el cumplimiento de su pena.
La joven fue condenada a prisión perpetua por el asesinato de Fernando Pastorizzo, ocurrido el 29 de diciembre de 2017 en Gualeguaychú. En 2018, la Justicia la halló culpable de homicidio agravado por el vínculo y descartó que hubiera existido un contexto de violencia de género que modificara la calificación del hecho.
El caso se convirtió en uno de los más resonantes de la historia judicial reciente de la Argentina, no solo por la edad de la condenada, sino también por la magnitud de la cobertura mediática y el impacto social que tuvo el juicio. Desde entonces, cada movimiento vinculado a Galarza genera repercusión pública, incluso cuando se trata de decisiones humanitarias o de estricta excepcionalidad.
En esta oportunidad, el motivo fue estrictamente familiar. La salida se explicó por el vínculo cercano que mantenía con su abuela y por la gravedad del cuadro médico que atraviesa la mujer. No hubo cambios en su situación procesal ni en la condena que cumple, sino una autorización puntual para una despedida íntima en un contexto extremo.
Así, lo que en un primer momento generó sorpresa y especulación terminó teniendo una explicación concreta: Nahir Galarza salió de la cárcel por unas horas para ver por última vez a una familiar directa. La visita ya terminó, ella regresó al penal y su situación judicial permanece intacta.