viernes 9 de octubre de 2026

Policiales

Un ex policía amenazó a su esposa, apuntó a los oficiales y recuperó la libertad en Salta

El hombre, de 75 años, fue imputado por amenazas y resistencia a la autoridad agravada tras atrincherarse en su casa del barrio Tres Cerritos. Aunque la fiscalía pidió que siguiera detenido, el Juzgado de Garantías 3 ordenó su liberación.
Un ex policía que amenazó de muerte a su esposa y apuntó con un arma contra los oficiales quedó en libertad
Un ex policía que amenazó de muerte a su esposa y apuntó con un arma contra los oficiales quedó en libertad

Un grave episodio de violencia familiar y tensión policial sacudió a la ciudad de Salta y terminó con una decisión judicial que generó sorpresa. Un ex policía de 75 años, acusado de amenazar de muerte a su esposa y de apuntar con un arma de fuego al personal que fue a notificarlo, quedó en libertad pese al pedido fiscal de mantenerlo detenido.

La imputación fue impulsada por la fiscal Verónica Simesen, del área de Violencia Familiar y de Género, quien le atribuyó los delitos de amenazas y resistencia a la autoridad agravada. Según informó el Ministerio Público Fiscal de Salta, durante la audiencia la representante del caso solicitó que continuara detenido, pero el Juzgado de Garantías 3 del distrito Centro rechazó esa pretensión y le otorgó la libertad.

De acuerdo con la denuncia, el conflicto comenzó el 13 de marzo, cuando la mujer aseguró que su esposo estaba alterado desde días previos y la amenazó de muerte. Por temor, decidió irse a vivir a la casa de un familiar. Días después, el 19 de marzo, efectivos policiales acudieron al domicilio del acusado, en el barrio Tres Cerritos de la capital salteña, para notificarlo de una exclusión del hogar ordenada por el Juzgado de Violencia Familiar y de Género 3.

Fue entonces cuando la situación escaló. Según el parte oficial y las reconstrucciones periodísticas, el hombre se atrincheró dentro de la vivienda, amenazó a los uniformados y obligó a convocar al Grupo de Operaciones Policiales de Alto Riesgo, el GOPAR. Tras unas cuatro horas de negociación sin resultados, los efectivos ingresaron por la fuerza y lo redujeron. En el interior lo encontraron armado y apuntando contra el personal policial.

El caso reavivó la discusión sobre los criterios judiciales en causas de violencia familiar y riesgo con armas. Aunque el acusado sigue formalmente imputado y la investigación continúa abierta, la decisión de liberarlo después de un episodio de esa gravedad dejó expuesta una tensión frecuente entre la evaluación fiscal del peligro procesal y la respuesta de los jueces de garantías.

Por ahora, el expediente sigue su curso con el ex policía en libertad, pero con una imputación que no es menor y con un antecedente que agrava la preocupación: no solo fue denunciado por su esposa, sino que además enfrentó armado a los efectivos que intentaban cumplir una orden judicial. La causa, en consecuencia, seguirá bajo observación por su sensibilidad institucional y por el riesgo que describe el propio hecho investigado.