viernes 9 de octubre de 2026

Violencia

El ataque en una escuela de Santa Fe dejó un muerto y reabrió todas las alarmas

Un alumno de 15 años ingresó armado a la Escuela Nº 40 de San Cristóbal, mató a un chico de 13 e hirió a otros dos. El caso conmocionó a Santa Fe y volvió a poner en debate la seguridad dentro de las aulas.
“Gritó ‘sorpresa’”: así fue la secuencia que terminó con un alumno asesinado en un colegio de Santa Fe
“Gritó ‘sorpresa’”: así fue la secuencia que terminó con un alumno asesinado en un colegio de Santa Fe

La rutina escolar se quebró en segundos. El ataque ocurrió este lunes por la mañana en la Escuela Normal Superior Nº 40 “Mariano Moreno”, en la ciudad santafesina de San Cristóbal, cuando un estudiante de 15 años ingresó armado y abrió fuego en el establecimiento. Un alumno de 13 años murió en el lugar y otros dos adolescentes resultaron heridos.

De acuerdo con la reconstrucción inicial, el agresor habría ocultado el arma en un estuche de guitarra y disparó en momentos en que los estudiantes se preparaban para el izamiento de la bandera. La escena se desató en un sector interno del colegio y generó corridas desesperadas entre alumnos y docentes.

Uno de los testimonios más impactantes fue el de un compañero que relató que, instantes antes de disparar, el atacante gritó “sorpresa”. Según ese mismo relato, el adolescente había pasado antes por el baño y luego comenzó a tirar en medio de la formación escolar. La investigación también intenta determinar si el tirador tenía un blanco previo o si actuó de manera indiscriminada.

En medio del caos, la intervención de un asistente escolar fue clave para frenar la secuencia. Según trascendió, el trabajador se abalanzó sobre el agresor, logró quitarle la escopeta y evitó que continuara disparando. Poco después, el alumno fue reducido y quedó detenido, mientras la Justicia intenta establecer cómo logró ingresar el arma al colegio y cuál fue el móvil del ataque.

La víctima fatal cursaba el primer año de secundaria. En tanto, los otros dos alumnos heridos fueron asistidos por lesiones provocadas por perdigones, uno de ellos con heridas de mayor consideración. La conmoción se extendió de inmediato a toda la comunidad educativa y obligó a activar un operativo de emergencia en la zona.

Tras la tragedia, las autoridades suspendieron las clases y el caso pasó a dominar la agenda provincial. El episodio no solo dejó una marca irreparable en San Cristóbal, sino que reinstaló una discusión de fondo sobre los controles, la salud mental adolescente y la capacidad del sistema educativo para prevenir hechos extremos dentro de la escuela.

Si querés, te la rehago ahora en una versión todavía más “portal de impacto”, con un título más fuerte y un cierre más filoso.