Homicidio
La acusada de apuñalar a su esposo seguirá presa y enfrenta un pedido de perpetua
La situación judicial de Mónica Barrientos quedó aún más comprometida este martes, luego de que en una audiencia se resolviera que seguirá en prisión a la espera del juicio oral por el asesinato de su esposo, José Domingo “El Chispa” Arce. La causa avanza con un pedido de condena a prisión perpetua impulsado por la fiscalía.
El hecho ocurrió el 19 de julio del año pasado en la vivienda que la pareja compartía en la zona de Los Molles, sobre calle Algarrobo, kilómetro 21, a unos 30 kilómetros de la ciudad de San Luis. Según la reconstrucción acusatoria, la discusión fatal se produjo entre las 21 y las 22, aunque ambos habían consumido alcohol desde varias horas antes.
La fiscal Débora Roy Gitti sostuvo que el ataque fue “directo y decidido” y remarcó que Arce se encontraba en una situación de indefensión al momento de recibir las cuchilladas. De acuerdo con esa hipótesis, una de las heridas más graves fue la que sufrió en el brazo izquierdo, lesión que terminó provocándole la hemorragia mortal.
En la casa también se encontraba uno de los hijos del matrimonio junto a su esposa y a un niño pequeño. Fue ese hijo quien, según la causa, intentó contener la hemorragia con un trapo y trasladó de urgencia a su padre en un vehículo particular hasta el hospital de La Punta. Arce ingresó cerca de las 22:10 en estado crítico y murió pocos minutos después.
Uno de los puntos que buscó instalar la defensa fue el contexto previo al crimen, marcado por la ingesta de alcohol de ambos. Sin embargo, ese dato no fue considerado un atenuante suficiente por la parte acusadora, que mantuvo intacta su pretensión de una pena máxima. Esa definición dejó a Barrientos en una posición procesal más delicada de cara al debate oral.
Las defensoras de la imputada adelantaron que no comparten la interpretación de la fiscalía y que discutirán esa versión durante el juicio. También anticiparon que presentarán nuevas pruebas y un análisis más profundo de la secuencia de los hechos cuando se abra el debate oral, que por ahora todavía no tiene fecha confirmada.
Con la prisión preventiva ratificada y una acusación que apunta a perpetua, la causa entra ahora en una etapa decisiva. El eje del futuro juicio estará puesto en determinar si el ataque respondió a la mecánica planteada por la fiscalía o si la defensa logra introducir elementos que modifiquen la calificación y el horizonte de pena.