viernes 9 de octubre de 2026

Guerra

Irán puso condiciones al diálogo con EE.UU. y exigió frenar los ataques en Líbano

Teherán advirtió que las conversaciones con Washington quedan atadas a una baja real de la violencia en Líbano. La exigencia aparece en la antesala de las primeras negociaciones previstas en Islamabad bajo mediación de Pakistán.
Irán condiciona el diálogo con EE UU a que paren los ataques en Líbano
Irán condiciona el diálogo con EE UU a que paren los ataques en Líbano

Irán endureció este viernes su posición frente a Estados Unidos y dejó en claro que cualquier avance diplomático dependerá de lo que ocurra en otro frente caliente de la región: Líbano. En medio de una tregua todavía frágil entre Washington y Teherán, el gobierno iraní insistió en que el alto el fuego debe abarcar también el territorio libanés, golpeado en los últimos días por una nueva escalada militar israelí.

La discusión no es menor. Reuters informó que, en la víspera de las primeras conversaciones de paz previstas para este sábado en Islamabad, Irán volvió a describir los ataques israelíes sobre Líbano como una violación del entendimiento alcanzado con Estados Unidos. Del otro lado, tanto Israel como Washington sostienen que ese frente no forma parte del cese del fuego acordado entre ambos países.

La tensión creció después de que Israel lanzara, apenas anunciada la tregua, una ofensiva de gran magnitud sobre zonas densamente pobladas del Líbano. Según Reuters y AP, esos ataques dejaron más de 250 muertos y reactivaron el temor a que el acuerdo entre Irán y Estados Unidos se desgaste antes incluso de entrar en una fase de negociación formal.

El presidente iraní, Masoud Pezeshkian, ya había marcado el tono el jueves al afirmar que los bombardeos sobre Líbano volvían “sin sentido” las negociaciones. Esa advertencia fue leída como una señal directa a Washington: para Teherán, no alcanza con congelar el enfrentamiento bilateral si al mismo tiempo continúan los ataques sobre uno de sus principales aliados regionales.

Pese a ese endurecimiento, por ahora las conversaciones no aparecen formalmente caídas. Reuters señaló que todo seguía “en marcha” en Islamabad y que ya había equipos avanzados de ambos países en el hotel donde se prevé alojar a las delegaciones. La mediación de Pakistán se convirtió en una pieza central para sostener el canal diplomático abierto, aun cuando persisten diferencias de fondo sobre el alcance real de la tregua.

En paralelo, Israel movió otra ficha. El gobierno de Benjamin Netanyahu anunció que abrirá conversaciones separadas con el Líbano orientadas a discutir el fin de la guerra en ese frente y el desarme de Hezbollah. La novedad mostró un giro político, aunque no vino acompañada de una pausa militar: este viernes continuaron los cruces de fuego entre el ejército israelí y la milicia chiita.

El escenario, así, quedó atrapado entre la diplomacia y la desconfianza. Irán no cerró del todo la puerta al diálogo con Estados Unidos, pero dejó sentado que no negociará como si Líbano fuera un asunto aparte. En esa diferencia se juega ahora buena parte de la estabilidad de una tregua que todavía no logró convertirse en paz.