viernes 9 de octubre de 2026

Alcoholemia

Manejaba alcoholizado, le quitaron el registro y la reacción de su amigo se hizo viral

Un conductor de 33 años fue detectado con 2,44 gramos de alcohol por litro de sangre durante un control vial en San Martín, Mendoza. La Agencia Nacional de Seguridad Vial le retuvo la licencia y el caso quedó marcado por la frase de su acompañante: “Es una banda, viejo”.
“¡Es una banda, viejo!”: tomó fernet y le sacaron al registro por conducir alcoholizado
“¡Es una banda, viejo!”: tomó fernet y le sacaron al registro por conducir alcoholizado

Un operativo de control vehicular en el departamento mendocino de San Martín terminó con un conductor demorado, sin licencia y con una posible multa millonaria. El hombre, de 33 años, fue sometido a un test de alcoholemia por efectivos de la Agencia Nacional de Seguridad Vial y el resultado arrojó 2,44 gramos de alcohol por litro de sangre, uno de los registros más altos detectados en la provincia en las últimas horas.

Según trascendió, el propio conductor reconoció antes de la prueba que había tomado fernet. El alcoholímetro confirmó luego que circulaba muy por encima de los valores que agravan la infracción en Mendoza, donde los controles por alcoholemia forman parte de los operativos habituales que se despliegan en distintos puntos del territorio provincial.

El episodio cobró aún más repercusión por la reacción del acompañante, que quedó registrada en video y rápidamente se viralizó. Al conocer el resultado del test, lanzó una frase que sintetizó el desconcierto del momento: “¡Es una banda, viejo!”, antes de admitir que ya le había anticipado al conductor que el valor sería superior a un gramo.

Como consecuencia del procedimiento, las autoridades dispusieron la retención de la licencia de conducir y también del vehículo. La sanción económica todavía deberá definirse, pero medios mendocinos consignaron que, en casos de alcoholemia superior a 1 gramo por litro de sangre, las multas en la provincia pueden ubicarse entre los $2.000.000 y los $5.500.000, además de otras penalidades contravencionales.

El caso volvió a poner en primer plano la gravedad de conducir bajo los efectos del alcohol y el endurecimiento de los controles viales. Esta vez no hubo choque ni víctimas, pero el nivel detectado alcanzó para convertir una noche de fernet en un expediente costoso, una licencia menos y una escena que terminó circulando por todo el país.