Violencia escolar
Una alumna apuñaló a un chico de 15 años en la puerta de una escuela de San Martín
La salida de una escuela de San Martín quedó marcada por una escena de extrema violencia. Un adolescente de 15 años fue apuñalado por una compañera en las inmediaciones de la Escuela Secundaria Ricardo Rojas N°4, en un ataque que quedó registrado en video y que generó conmoción entre alumnos, familias y docentes.
El episodio ocurrió este jueves al mediodía, cuando los estudiantes abandonaban el establecimiento. De acuerdo con la reconstrucción inicial, la agresora sorprendió al chico cuando ambos ya estaban fuera del colegio y lo atacó con un cúter, provocándole heridas en el cuello y en los brazos, en aparente reacción a un conflicto previo.
Las imágenes que comenzaron a circular en las últimas horas muestran al joven tendido en el suelo, mientras varios compañeros intentan asistirlo. La secuencia también exhibe a la adolescente alejándose del lugar tras la agresión, una escena que profundizó el impacto social del caso.
La víctima fue trasladada de urgencia al Hospital Eva Perón, donde recibió atención médica, le realizaron suturas y quedó en observación. Según informaron medios nacionales y familiares, el adolescente está fuera de peligro, aunque el episodio encendió una fuerte preocupación por la gravedad del ataque.
En paralelo, las autoridades del establecimiento retuvieron a la alumna hasta la llegada de sus padres y de personal policial. A partir de allí se abrió una causa en el fuero penal juvenil, mientras la Justicia busca establecer con precisión cómo se produjo la agresión y cuál fue el contexto que la desencadenó.
Familiares del chico señalaron que entre ambos existía una relación previa atravesada por tensiones. Una tía del adolescente sostuvo que la joven lo había estado llamando durante la jornada y que, al no recibir respuesta, reaccionó de manera violenta. También trascendió que uno de los motivos de conflicto habría estado vinculado a celos y a reclamos sobre redes sociales.
A ese cuadro se sumaron testimonios de estudiantes que describieron a la agresora como una chica conflictiva y afirmaron que ya había amenazado a compañeros con un cúter. Sobre el joven herido, en cambio, lo definieron como un alumno sin antecedentes de peleas dentro de la escuela.
El caso volvió a poner en primer plano una problemática que inquieta cada vez más a la comunidad educativa: la escalada de violencia entre adolescentes y la presencia de armas blancas en entornos escolares. Mientras avanza la investigación judicial, el ataque abre interrogantes sobre los mecanismos de prevención, el rol de la escuela y la necesidad de intervenir antes de que los conflictos personales desemboquen en hechos de semejante gravedad.