viernes 9 de octubre de 2026

Policiales

Condenaron a perpetua al camillero que confesó haber abusado y matado a su beba

Gustavo Ariel Olguín Ormeño admitió en un juicio abreviado que abusó sexualmente y asesinó a su hija Emma Pilar, de dos meses, en Las Heras. La Justicia de Mendoza le impuso prisión perpetua y cerró uno de los casos más estremecedores de los últimos años.
Horror en Mendoza: un camillero confesó que abusó y mató a su beba de dos meses
Horror en Mendoza: un camillero confesó que abusó y mató a su beba de dos meses

La Justicia de Mendoza condenó a prisión perpetua a Gustavo Ariel Olguín Ormeño por el abuso sexual y el asesinato de su hija Emma Pilar, una beba de apenas dos meses. El hombre confesó el crimen en un juicio abreviado realizado en el Polo Judicial y evitó así llegar a un juicio por jurados que estaba previsto para las próximas semanas.

La sentencia fue dictada por el Tribunal Penal Colegiado N° 2 y recayó sobre una de las causas más brutales que sacudieron a Mendoza en los últimos años. Según la acusación que aceptó el imputado, fue responsable de homicidio doblemente agravado por el vínculo y por haber sido cometido con alevosía, en concurso real con abuso sexual con acceso carnal agravado por el vínculo.

El hecho ocurrió en agosto de 2023 en el barrio Infanta, en Las Heras. La causa se activó cuando una mujer llamó al 911 para pedir ayuda porque su hija tenía dificultades para respirar y estaba pálida. La beba fue trasladada al hospital Notti, donde los médicos lograron estabilizarla tras maniobras de reanimación, pero murió poco después a raíz de las gravísimas lesiones que presentaba.

Desde el primer momento, los profesionales de la salud advirtieron signos compatibles con maltrato infantil. El expediente incorporó luego el informe del Cuerpo Médico Forense, que determinó que Emma tenía lesiones en tórax, abdomen, brazos, piernas y espalda, además de lesiones compatibles con abuso sexual. Los peritos concluyeron que parte de esas heridas se habían producido entre 48 y 24 horas antes del fallecimiento.

En un comienzo, tanto Olguín como la madre de la beba fueron imputados y detenidos. Sin embargo, en junio de 2025 la jueza Natacha Cabezas dictó el sobreseimiento de la mujer, una decisión que generó controversia porque la fiscal de Homicidios, Andrea Lazo, consideraba que también tenía responsabilidad penal en el caso.

La investigación terminó por consolidar la acusación contra el padre. De acuerdo con la reconstrucción judicial, la madre había declarado desde el inicio que había dejado a Emma al cuidado de Olguín mientras ella salía al hospital por una consulta odontológica. Ese dato, junto con la evolución de la prueba médica y pericial, terminó por aislar la responsabilidad del ahora condenado.

El juicio abreviado permitió cerrar una causa que arrastró años de tensión y fuerte conmoción social. Sitio Andino informó que Olguín decidió confesar cuando se encontraba acorralado por la evidencia reunida en el expediente, en una maniobra que aceleró el desenlace judicial y evitó la exposición del caso en un debate por jurados.

Con la condena a perpetua, la Justicia mendocina dio por cerrado uno de los expedientes más dolorosos y estremecedores de los últimos tiempos. La confesión del padre no alivió la brutalidad del caso, pero terminó por confirmar judicialmente lo que la investigación ya señalaba: que Emma Pilar fue víctima de una violencia extrema dentro de su propio hogar.