domingo 6 de septiembre de 2026

Historia

Un estudio buscará determinar si realmente existió la Difunta Correa

El Arzobispado de San Juan y la Universidad Nacional de San Juan iniciarán una investigación histórica sobre Deolinda Correa. Revisarán archivos eclesiásticos y documentos antiguos durante un trabajo que podría demandar hasta tres años.
Un estudio histórico intentará averiguar si realmente existió la Difunta Correa
Un estudio histórico intentará averiguar si realmente existió la Difunta Correa

El Arzobispado de San Juan y la Universidad Nacional de San Juan pondrán en marcha una investigación histórica para intentar determinar si realmente existió María Antonia Deolinda Correa, conocida popularmente como la Difunta Correa.

El estudio buscará revisar archivos eclesiásticos, registros parroquiales y documentos históricos vinculados a una de las figuras de mayor devoción popular en la Argentina. El trabajo demandará entre dos y tres años y será realizado con criterio académico y respeto por la creencia de miles de fieles.

La iniciativa surge en medio del interés de devotos que desde hace años impulsan la posibilidad de que la Iglesia Católica analice un eventual proceso de beatificación. Para avanzar en esa dirección, uno de los pasos centrales es establecer la existencia histórica de Deolinda Correa.

Desde el equipo de investigación explicaron que buscarán actas de bautismo, matrimonio o nacimiento que permitan reconstruir la vida de Deolinda, de su esposo Clemente Bustos o de su hijo Baudilio. El rastreo incluirá parroquias de San Juan y también archivos de otras provincias.

Uno de los indicios que se analizará apunta a la posibilidad de que Deolinda haya nacido en Tama, La Rioja, cerca de Chamical, entre 1820 y 1830. Como parte de esos registros podrían haber sido trasladados a Córdoba, la investigación también deberá extenderse a archivos y tribunales de esa provincia.

Otro rastro relevante proviene de publicaciones del diario sanjuanino El Zonda, de 1865, donde se menciona a un hombre llamado Baudilio Bustos Correa que vendía una casa cercana a la actual Plaza 25 de Mayo para mudarse a Córdoba. El doble apellido coincide con la tradición oral que vincula al niño sobreviviente con Clemente Bustos y Deolinda Correa.

La historia popular sostiene que Deolinda vivía en San Juan durante las guerras civiles del siglo XIX. Según la versión más difundida, su esposo fue reclutado por una montonera y ella decidió seguirlo a pie por el desierto de Caucete, llevando en brazos a su hijo lactante.

Sin agua ni provisiones suficientes, habría muerto de sed, hambre y agotamiento bajo la sombra de un algarrobo. Al día siguiente, unos arrieros encontraron su cuerpo en la zona de Vallecito y al niño con vida, amamantándose de su madre ya fallecida. Ese hecho fue interpretado como el primer milagro de la Difunta Correa.

Con el paso del tiempo, el lugar se convirtió en santuario y en uno de los mayores centros de devoción popular del país. Miles de fieles llegan cada año para cumplir promesas, pedir protección o dejar botellas de agua en recuerdo de la sed que, según la tradición, sufrió Deolinda en el desierto.

El trabajo histórico no buscará desmontar la fe popular, sino aportar elementos documentales sobre una figura que atraviesa rutas, generaciones y creencias. Como remarcan desde la Iglesia, si no aparecen pruebas concluyentes, eso no implicará negar su existencia: solo significará que los documentos aún no pudieron ser encontrados.