sábado 10 de octubre de 2026

Inseguridad

Una clienta fue a quejarse por la atención y terminó a las piñas con una empleada

El hecho ocurrió dentro de un almacén de Neuquén y quedó registrado por cámaras de seguridad. La discusión comenzó por un reclamo de atención y terminó con golpes, tirones de pelo y daños materiales.
una mujer fue a un negocio a quejarse por la mala atención y terminó a las piñas con una empleada
una mujer fue a un negocio a quejarse por la mala atención y terminó a las piñas con una empleada

Una discusión por la supuesta mala atención en un comercio terminó en una violenta pelea entre una clienta y una empleada dentro de un almacén de barrio en la ciudad de Neuquén.

El episodio ocurrió este lunes y quedó registrado por las cámaras de seguridad del local. Las imágenes se viralizaron rápidamente en redes sociales por la violencia del enfrentamiento.

Según se observa en el video, una mujer ingresó al comercio para reclamarle a la cajera por el trato que, de acuerdo con su versión, había recibido su hermana en una visita anterior.

El intercambio comenzó con insultos y reproches verbales. Cuando la clienta parecía retirarse del local, un comentario de la empleada hizo que regresara hacia el mostrador.

En ese momento, la mujer arrojó contra la cabeza de la trabajadora un producto que acababa de comprar. La agresión desató una pelea física entre ambas en medio del almacén.

Durante el forcejeo, las dos mujeres se golpearon y se tiraron del pelo ante la mirada de los testigos. La violencia del cruce provocó además la caída de la caja registradora al piso.

Un joven que se encontraba comprando intentó separarlas, aunque no logró controlar la situación en un primer momento. Recién con la intervención de otras dos personas que ingresaron al local pudieron apartar a las involucradas.

Hasta el momento no se informaron lesiones de gravedad ni actuaciones policiales formales tras el incidente. Tampoco se reportaron denuncias por los daños materiales ocasionados en el comercio.

El caso volvió a exponer cómo un reclamo cotidiano puede escalar en segundos cuando la discusión pierde control y deriva en violencia dentro de un espacio público.