Economía
El Gobierno logró la media sanción del Súper RIGI y ahora va al Senado
La Cámara de Diputados le dio media sanción al proyecto que crea el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones en Nuevas Industrias, conocido como Súper RIGI, una de las principales apuestas económicas del Gobierno nacional para atraer capitales de gran escala.
La iniciativa fue aprobada tras varias horas de debate con 130 votos afirmativos, 106 negativos y 7 abstenciones. Con ese resultado, el proyecto continuará ahora su recorrido legislativo en el Senado, donde buscará convertirse en ley.
El nuevo régimen fue diseñado por el Ministerio de Economía con el objetivo de impulsar inversiones millonarias en sectores vinculados a la innovación, la tecnología y actividades productivas que todavía no existen en el país o que se encuentran en una etapa experimental.
A diferencia del RIGI original, el Súper RIGI fija condiciones de ingreso más exigentes. Los proyectos deberán comprometer inversiones mínimas de 1.000 millones de dólares, una cifra muy superior a los 200 millones requeridos por el esquema vigente.
A cambio, las empresas que adhieran accederán a un marco de estabilidad fiscal, aduanera y cambiaria por 30 años. El Gobierno considera que esa previsibilidad es clave para atraer proyectos de largo plazo y competir con otros destinos de inversión.
El proyecto también amplía el período de adhesión. Mientras el RIGI original tenía una duración de dos años, prorrogable por uno más, el nuevo régimen prevé una vigencia de cinco años, con posibilidad de extensión.
La propuesta es más restrictiva que el régimen actual porque excluye proyectos vinculados con recursos naturales e infraestructura. Tampoco contempla la ampliación de emprendimientos ya existentes, ya que apunta a desarrollar nuevas actividades productivas.
Entre los beneficios previstos figuran la reducción del Impuesto a las Ganancias al 15%, la amortización acelerada de inversiones, certificados de crédito fiscal para cancelar IVA y una alícuota única del 10% para contribuciones patronales.
También se establece que los quebrantos podrán deducirse sin límite temporal. Los dividendos tributarán una alícuota del 7%, que bajará al 3,5% después de cuatro años de adhesión al régimen.
En materia aduanera, el proyecto contempla la exención de derechos de importación, la eliminación de derechos de exportación y la supresión de restricciones y cupos para operar.
El capítulo cambiario prevé una disponibilidad progresiva de las divisas generadas por exportaciones, hasta alcanzar el 100% de libre disposición de los dólares exportados a partir del tercer año.
Con la media sanción obtenida en Diputados, el oficialismo logró avanzar con una herramienta que considera central para promover nuevas industrias y captar inversiones de alto impacto. El próximo capítulo será en el Senado, donde el proyecto enfrentará una nueva negociación política antes de su eventual sanción definitiva.