martes 15 de septiembre de 2026

Tragedia

La Justicia investiga la muerte del instructor de vuelo que cayó de una avioneta

Leandro Bertazzo tenía 42 años y realizaba una práctica aérea junto a una alumna en Córdoba. La joven logró mantener el control de la aeronave y aterrizar de manera segura tras el episodio.
Se conocieron nuevos detalles sobre la muerte del instructor de vuelo que cayó de una avioneta en Córdoba
Se conocieron nuevos detalles sobre la muerte del instructor de vuelo que cayó de una avioneta en Córdoba

La Justicia Federal investiga la muerte de Leandro Andrés Bertazzo, el instructor de vuelo de 42 años que falleció el sábado tras caer desde una avioneta en pleno vuelo en la provincia de Córdoba.

El hecho ocurrió durante una práctica de instrucción en la zona de Toledo, cuando Bertazzo viajaba junto a una alumna de 22 años a bordo de una aeronave perteneciente a la escuela Flying Parrot Córdoba.

Según la reconstrucción difundida por medios locales, el instructor le cedió los controles a la estudiante y, segundos después, abrió la puerta de la avioneta y cayó al vacío.

La joven, que ya contaba con licencia de piloto, logró mantener la calma, controlar la aeronave y aterrizar por sus propios medios. Luego dio aviso a la escuela de vuelo sobre lo ocurrido.

Eduardo Álvarez, director de Flying Parrot Córdoba, reconstruyó el episodio en diálogo con La Voz.

“En un momento él le dice que mantenga el vuelo. Se saca sus auriculares, acomoda sus elementos, su celular, se saca el cinto y abre la puerta”, relató.

El hecho fue reportado alrededor de las 18 del sábado. Personal policial acudió luego a una zona rural, donde encontró el cuerpo del instructor.

Bertazzo trabajaba en la institución desde 2022 y era una persona muy conocida dentro del ámbito aeronáutico local.

“Es un episodio muy triste. Era un ser humano espectacular”, expresó Álvarez, quien aseguró que toda la escuela permanece conmocionada por lo ocurrido.

El directivo contó que, en un primer momento, la alumna pensó que podía tratarse de una broma o que el instructor llevaba algún elemento de seguridad.

También señaló que la familia de Bertazzo indicó que el piloto había asistido la semana anterior a una consulta en un hospital psiquiátrico.

Álvarez lo recordó como “una bella persona, con una gran sonrisa” y destacó su trato cotidiano con alumnos y compañeros de la escuela.

Además, contó que la última vez que lo vio se saludaron con un beso y un abrazo, como lo hacían habitualmente.

“Partió con sus alumnos, con su alegría de siempre. Bien vestido, afeitado, impecable”, relató.

La investigación quedó en manos de la Justicia Federal, que deberá determinar las circunstancias precisas del hecho y reconstruir los minutos previos al desenlace.

Mientras avanza la causa, la escuela de vuelo y el entorno del instructor atraviesan horas de profundo dolor por una muerte que generó conmoción en Córdoba.