martes 15 de septiembre de 2026

Condena

Un preso rechazó la libertad condicional para quedarse con su novio en la cárcel

Augusto Pacicco cumple una condena por narcomenudeo en Villa María. Le restan diez meses de pena, pero pidió continuar detenido porque teme recaer en las drogas y no quiere separarse de su pareja.
Un preso rechazó la libertad condicional porque no quiere separarse de su novio
Un preso rechazó la libertad condicional porque no quiere separarse de su novio

Un preso alojado en la Unidad Penitenciaria N° 5 de Villa María tomó una decisión tan inusual como contundente: rechazó la posibilidad de acceder a la libertad condicional y pidió completar detrás de las rejas los diez meses que le restan de condena.

Se trata de Augusto Pacicco, de 39 años, quien fue condenado a dos años de prisión por una causa de narcomenudeo. A diferencia de lo señalado por algunas versiones, el interno todavía no cumplió la totalidad de la pena, sino que estaba en condiciones de obtener una salida anticipada.

Pacicco presentó un escrito ante la Justicia para solicitar que no le concedieran el beneficio. Explicó que no se siente preparado para volver a vivir en libertad, teme recaer en el consumo de drogas y considera que no podría cumplir las condiciones que le impondrían fuera del penal.

“Me preocupa retomar la libertad, no sé dónde voy a vivir, qué voy a hacer el segundo día. Y tengo miedo de recaer si salgo antes de tiempo”, reconoció durante una entrevista televisiva.

Detrás de su decisión también existe una razón afectiva. Dentro de la cárcel inició una relación con Roy, otro interno detenido por una causa similar, con quien comparte la vida cotidiana desde hace más de un año.

“Quiero quedarme al lado de mi pareja, que me necesita”, aseguró Pacicco. Según relató, su novio fue una de las personas que lo ayudaron a atravesar la condena y sostener el tratamiento que recibe dentro del establecimiento penitenciario.

El vínculo avanzó al punto de que la pareja comenzó los trámites necesarios para formalizar su relación mediante un matrimonio dentro del penal. La defensa confirmó que ambos están alojados en la misma unidad de Villa María.

Antes de quedar detenido, Pacicco trabajó durante años en servicios de emergencia y en el cuidado de adultos mayores. Tras la muerte de familiares cercanos atravesó una crisis personal, cayó en el consumo problemático y pasó un prolongado período en situación de calle.

Su defensor oficial intentó que reconsiderara la decisión, pero el interno ratificó ante el tribunal que prefería terminar la pena en prisión. Sostuvo que allí encontró una rutina, contención y un tratamiento que teme perder si regresa ahora a la calle.

Pacicco permanecerá detenido hasta completar los diez meses pendientes. Su caso expone, más allá de la historia de amor que despertó atención pública, las dificultades que enfrentan quienes deben recuperar la libertad sin vivienda, trabajo ni una red familiar capaz de acompañar su reinserción.