Final caliente
Fuego cruzado entre Belloso y Verón tras la final entre Rosario Central y Estudiantes
Rosario Central se consagró campeón de la Supercopa Internacional tras vencer 3-1 a Estudiantes, pero la definición quedó marcada por una fuerte disputa que continuó después del partido. Los presidentes de ambos clubes, Gonzalo Belloso y Juan Sebastián Verón, protagonizaron un nuevo capítulo de la tensión que arrastran desde la temporada pasada.
La polémica comenzó durante el partido, especialmente después del penal sancionado a favor de Central que Ángel Di María convirtió para poner el 2-1. Verón fue captado por las cámaras aplaudiendo de manera irónica la decisión del árbitro Darío Herrera.
Durante el entretiempo, el presidente de Estudiantes fue todavía más duro en sus redes sociales. Cuestionó el trato que habían recibido los hinchas del Pincha en los accesos al estadio y apuntó directamente contra el arbitraje.
“Maltrataron a la gente y la impunidad que manejan para robarte es increíble”, escribió Verón, quien además calificó lo ocurrido como una “puesta en escena ridícula”.
La tensión continuó durante el segundo tiempo. Estudiantes reclamó otras decisiones de Herrera y, una vez terminado el encuentro, Verón bajó al campo de juego y protagonizó un fuerte intercambio con el árbitro, incluso llegando a acusarlo de "ladrón".
Del otro lado, Belloso salió a defender a Rosario Central y cuestionó la actitud de Estudiantes. El presidente del Canalla sostuvo que a su club le había tocado recibir nuevamente una falta de respeto y apuntó contra el comportamiento del equipo platense durante la definición.
El cruce entre los dirigentes se suma a una historia que ya venía cargada. La relación entre ambos clubes quedó marcada en 2025 por el polémico pasillo de espaldas que Estudiantes realizó cuando Central fue reconocido como campeón por una decisión más administrativa que deportiva. Aquella situación derivó en una sanción de seis meses para Verón por parte del Tribunal de Disciplina.
La previa de esta final ya había expuesto que el episodio seguía presente. En la conferencia anterior al partido, Ignacio Ovando había considerado que aquel gesto había sido una “falta de respeto”, mientras que Leandro González Pírez, por Estudiantes, sostuvo que la decisión no había sido dirigida contra Central.
Con el título finalmente en manos de Rosario Central, la discusión no terminó en Santiago del Estero. El resultado dejó al Canalla con un nuevo trofeo, pero también profundizó el enfrentamiento entre dos instituciones que volvieron a quedar en el centro de una final atravesada por los reclamos, las acusaciones y el fuego cruzado entre sus dirigentes.