lunes 12 de octubre de 2026

Inseguridad

Barrancas Coloradas denuncia robos diarios y una escalada de impunidad sin respuestas

Vecinos del barrio ubicado entre la ruta 146 y el final de avenida Franco Pastore advierten que los delitos se repiten casi a diario. Aseguran que ingresan a casas y obras en construcción, incluso en Navidad, y reclaman mayor presencia policial y medidas de prevención.
Barrancas Coloradas vive bajo asedio
Barrancas Coloradas vive bajo asedio

La inseguridad se instaló como un problema cotidiano en Barrancas Coloradas, en la ciudad de San Luis, donde los vecinos denuncian una seguidilla de robos y una sensación de impunidad que, aseguran, no encuentra freno. El barrio, ubicado entre la ruta 146 y la finalización de la avenida Franco Pastore, atraviesa un escenario que los frentistas describen como crítico.

Según relatan, los hechos delictivos se repiten “casi a diario” y tienen como blancos tanto viviendas particulares como obras en construcción. Herramientas, materiales, pertenencias y otros elementos de valor forman parte de las pérdidas que se acumulan con el paso de las semanas, mientras crece la preocupación por la falta de medidas preventivas sostenidas.

Ni las fiestas marcaron una pausa. Durante Navidad, de acuerdo a los testimonios recogidos en el barrio, se registraron nuevos episodios: desconocidos habrían ingresado a domicilios y se habrían desplazado por la zona con tranquilidad, “como si nada”, sin temor a ser identificados o detenidos.

El malestar se profundiza por lo que los vecinos interpretan como una escasa presencia policial y una respuesta insuficiente ante los reclamos. “Los delincuentes ya se apoderaron de innumerables pertenencias”, señalan, y advierten que el panorama genera temor, bronca y una sensación de desprotección en familias que viven o invierten en el sector.

En las últimas horas, frentistas también difundieron videos e imágenes que mostrarían a sospechosos movilizándose por las calles del barrio, como parte del pedido público de intervención y refuerzo de controles.

Mientras tanto, la demanda es concreta: mayor patrullaje, prevención y un plan de seguridad que permita frenar la reiteración de robos. En Barrancas Coloradas, sostienen, el problema dejó de ser un episodio aislado y pasó a ser un modo de vida que amenaza con seguir escalando si no hay respuestas inmediatas.