miércoles 23 de septiembre de 2026

Mundo

Irán intensifica ataques tras el hundimiento del IRIS Dena y Israel golpea Teherán

La guerra entre Estados Unidos, Israel e Irán escaló este jueves con nuevos misiles, explosiones en Teherán y amenazas directas desde la cúpula iraní tras el hundimiento de una fragata en el Índico. La tensión ya impacta en el petróleo y el transporte marítimo.
Irán lanza ataques, dice que EEUU “lamentará amargamente” hundir un buque y pide la sangre de Trump
Irán lanza ataques, dice que EEUU “lamentará amargamente” hundir un buque y pide la sangre de Trump

Irán lanzó este jueves una nueva oleada de ataques contra Israel y reportes oficiales iraníes sostuvieron que también hubo blancos vinculados a bases estadounidenses en la región, mientras en Israel sonaron sirenas en Tel Aviv y Jerusalén por misiles entrantes. En paralelo, el ejército israelí informó el inicio de una ofensiva “a gran escala” sobre Teherán, con explosiones registradas en distintos puntos de la capital iraní.

La escalada se produce dos días después de un episodio que encendió alarmas fuera del mapa habitual del conflicto: el hundimiento de la fragata iraní IRIS Dena en el océano Índico, frente a Sri Lanka. Estados Unidos confirmó que el buque fue alcanzado por un torpedo disparado desde un submarino; Sri Lanka reportó el rescate de sobrevivientes y la recuperación de decenas de cuerpos.

Desde Teherán, el canciller Abbas Araghchi calificó el ataque como “una atrocidad en el mar” y advirtió que Washington “lamentará amargamente” el precedente, en un mensaje que buscó instalar el hecho como punto de quiebre de la ofensiva. La tensión política subió aún más cuando un influyente clérigo iraní realizó un llamado público a la violencia contra el expresidente Donald Trump, en una declaración inusual por el tono.

En el frente militar, Estados Unidos afirmó que Irán viene disparando menos misiles desde el inicio de las hostilidades y anticipó que sus operaciones podrían ampliarse tierra adentro. El secretario de Defensa, Pete Hegseth, evitó fijar plazos concretos y describió una campaña abierta, con el objetivo de sostener el “ritmo” de la ofensiva.

La onda expansiva del conflicto se sintió también en otros puntos de la región. Se reportaron incidentes con drones en Azerbaiyán, movimientos preventivos en Qatar y señales de mayor riesgo para la navegación comercial, con alertas en zonas cercanas al golfo de Omán y el estrecho de Ormuz, corredor clave por donde circula una porción sustancial del petróleo global.

En los mercados, el petróleo volvió a subir y el Brent acumuló un alza significativa desde el comienzo de los combates, con el transporte marítimo bajo presión y un escenario que agrega incertidumbre a la logística internacional. Para países importadores, la continuidad de la escalada suma un factor de volatilidad que puede trasladarse a precios y costos de energía.

Mientras tanto, la conducción política iraní enfrenta otro foco sensible: la sucesión del liderazgo supremo, tras los golpes sufridos en la cúpula del poder. En ese marco, Israel endureció su retórica sobre eventuales futuros líderes, una señal que complica cualquier salida rápida del conflicto y extiende la sensación de duración indefinida.