domingo 27 de septiembre de 2026

Justicia

La familia de las bebés intercambiadas denunció demoras y reclamó justicia en San Luis

A un año de haber descubierto que su hija no era biológicamente suya, Lorena y José Antonio rompieron el silencio. Denunciaron que las causas judiciales por el intercambio de bebés en la Clínica Italia están paralizadas y exigieron respuestas urgentes.
“Necesitamos justicia”: una familia habló por primera vez y denunció demoras en las causas por las bebés intercambiadas
“Necesitamos justicia”: una familia habló por primera vez y denunció demoras en las causas por las bebés intercambiadas

La familia afectada por el caso de las bebés intercambiadas en la Clínica Italia volvió a exponer públicamente su dolor y apuntó contra la falta de respuestas judiciales. A través de un video difundido junto a su abogada, Gabriela Rubbiani, Lorena y José Antonio reclamaron avances concretos en las causas abiertas en la Justicia Federal y en el fuero provincial, y denunciaron que ambas permanecen frenadas desde hace más de un año.

El caso conmocionó a San Luis por su gravedad y por la dimensión humana del daño. La pareja descubrió hace un año que la niña que habían criado desde su nacimiento no era biológicamente suya. Desde entonces, aseguran, viven atrapados en una situación que alteró para siempre su vida familiar, emocional y laboral.

“Necesitamos respuestas, necesitamos justicia”, expresaron en el mensaje difundido en las últimas horas. La familia sostuvo que no busca otra cosa que se determinen responsabilidades y que quienes hayan actuado con negligencia enfrenten las consecuencias. También advirtieron que el silencio y las demoras no hicieron más que profundizar el sufrimiento.

La abogada Gabriela Rubbiani explicó que hasta ahora habían optado por mantener la reserva por la sensibilidad del caso, pero decidieron romper el silencio ante la falta de definiciones. Señaló que tanto la vía penal como las actuaciones civiles y de familia se encuentran paralizadas, y remarcó que lo ocurrido no puede ser tratado como un simple expediente más.

En esa línea, advirtió que la causa no solo involucra la reparación de un daño irreparable para dos familias, sino también la necesidad de sentar un precedente para que un hecho de esta magnitud no vuelva a repetirse. Según sostuvo, la ausencia de respuestas judiciales agrava todavía más el cuadro de angustia que atraviesan los padres.

Durante el video, Lorena habló conmovida y dejó una de las frases más dolorosas del testimonio. “Quiero dejar en claro que mi hija es mi hija. Lo único que pido es que la Justicia se mueva, que se haga justicia”, expresó entre lágrimas. También afirmó que el daño que provocó este episodio los acompañará de por vida.

José Antonio, por su parte, sostuvo que nadie podrá devolverles la vida que tenían antes de conocer la verdad. Contó que el impacto se traduce en una angustia diaria, noches sin dormir y una sensación permanente de desamparo. Pese a todo, ambos remarcaron que el amor por las niñas no está en discusión. “Amo a mi hija, amo a las dos”, resumió Lorena.

El origen del caso se remonta al 7 de marzo de 2022, cuando en la Clínica Privada Italia nacieron varias niñas con pocas horas de diferencia. Lo que parecía una jornada común terminó derivando, con el paso del tiempo, en un hecho sin precedentes en la provincia. Durante más de tres años, dos niñas fueron criadas por familias que no eran las biológicas.

La verdad salió a la luz de manera fortuita, a partir de un estudio de ADN realizado en el ámbito privado y luego confirmado judicialmente. A partir de allí, la investigación apuntó a reconstruir qué ocurrió durante aquellos nacimientos y si el intercambio obedeció a un error humano o a fallas en los protocolos de identificación del centro médico.

Según confirmó la representación legal de la familia, hoy las niñas continúan viviendo con las familias que las criaron, aunque mantienen contacto con sus entornos biológicos. Esa convivencia compleja, atravesada por vínculos afectivos ya consolidados y por una identidad alterada desde el nacimiento, convirtió el caso en una herida abierta sin una salida sencilla ni indolora.

A esa complejidad emocional se suma ahora un dato que incrementa la preocupación: la causa penal federal se encaminaría al archivo bajo el argumento de que se trató de un error. En paralelo, las actuaciones en el ámbito provincial siguen abiertas en los fueros civil y de familia, donde deberán definirse eventuales responsabilidades y las consecuencias jurídicas de lo sucedido.

Con ese escenario, la familia decidió dejar atrás el silencio y hacer público su reclamo. Lo que exigen no es solo una resolución judicial, sino también un reconocimiento institucional de la gravedad del hecho. Porque, como sostienen, detrás de lo que algunos reducen a un error, hay cuatro vidas marcadas para siempre por una verdad que llegó demasiado tarde.