Policiales
Un hombre con prisión domiciliaria mató a su hijo de 8 años y luego se suicidó
Un estremecedor caso es investigado por la Justicia de Tucumán. Oscar Mauricio Sosa, quien cumplía prisión domiciliaria por una causa penal tramitada en Córdoba, habría matado a su hijo de 8 años y posteriormente se quitó la vida en una vivienda de la capital provincial.
El hecho fue descubierto durante la mañana del martes en una casa ubicada en calle Entre Ríos al 1130, en San Miguel de Tucumán. La intervención policial comenzó alrededor de las 10:20, luego de que los hijos mayores de Sosa encontraran los cuerpos y alertaran a las autoridades.
La investigación quedó a cargo de la Unidad Fiscal de Homicidios II, encabezada por el fiscal Carlos Sale y la secretaria Lucrecia Lugones. Peritos del Equipo Científico de Investigaciones Fiscales trabajaron en la vivienda para preservar la escena, levantar rastros y reconstruir las últimas horas de las víctimas.
Según la principal hipótesis de la Fiscalía, Sosa habría provocado la muerte del niño antes de quitarse la vida. Los estudios forenses y las autopsias deberán confirmar de manera definitiva la mecánica de ambas muertes.
Una carta, la prueba central de la investigación
Durante las primeras pericias fue encontrada una carta atribuida a Sosa, en la que habría reconocido lo ocurrido y hecho referencia a la situación de cuidado de su hijo. El escrito quedó incorporado al expediente y será analizado junto con el resto de las evidencias.
El niño requería cuidados permanentes debido a una condición del espectro autista. De acuerdo con lo explicado por el fiscal Sale, su padre se encontraba a cargo de esos cuidados mientras cumplía la detención domiciliaria.
Sosa estaba sometido a una medida judicial vinculada con una causa penal iniciada en Córdoba y tenía restricciones estrictas para abandonar la vivienda. Además, debía presentarse nuevamente ante la Justicia cordobesa, una circunstancia que también será analizada para reconstruir el contexto previo al hecho.
Fueron sus otros dos hijos, ambos de 18 años y que no vivían con él, quienes llegaron al domicilio después de haber sido convocados por su padre esa misma mañana. Al ingresar encontraron la escena y dieron aviso inmediatamente a la Policía.
La Fiscalía mantiene como principal línea investigativa un filicidio seguido de suicidio, aunque las conclusiones definitivas dependerán de los resultados de las autopsias, las pericias sobre la carta y el resto de la evidencia recogida dentro de la vivienda.
El caso provocó una fuerte conmoción en Tucumán y abre además interrogantes sobre las condiciones en las que Sosa cumplía la prisión domiciliaria y el entorno de cuidado del niño. Esos aspectos también podrían ser incorporados al análisis judicial a medida que avance la investigación.