miércoles 16 de septiembre de 2026

Narcotráfico

La causa que comenzó por armas terminó con cuatro condenados por droga en Villa Mercedes

La investigación se inició en 2019, cuando un allanamiento por armas derivó en el hallazgo de cocaína. Tras vigilancias, seguimientos y nuevos procedimientos, cuatro hombres fueron condenados por entregar estupefacientes. Dos recibieron penas de prisión efectiva y otros dos, en suspenso.
Un allanamiento por armas, cocaína en una media de bebé y cuatro condenados por entregar droga en Villa Mercedes
Un allanamiento por armas, cocaína en una media de bebé y cuatro condenados por entregar droga en Villa Mercedes

Una investigación que comenzó hace casi siete años con un allanamiento por armas terminó con cuatro hombres condenados por entregar estupefacientes en Villa Mercedes. La causa atravesó meses de seguimientos, vigilancias encubiertas e interceptaciones y tuvo entre sus hallazgos más particulares cocaína escondida dentro de una media de bebé.

La sentencia fue dictada el 24 de agosto por la jueza de Cámara María Carolina Pereira, quien actuó de manera unipersonal en el Tribunal Oral Federal de San Luis. Los condenados son los hermanos Matías Maximiliano, Diego Sebastián y Néstor Fabián Medina, además de Diego Juan Ramón Funes. Los cuatro reconocieron los hechos y aceptaron acuerdos de juicio abreviado con la Fiscalía.

El expediente había llegado a juicio con una acusación más grave por comercialización de estupefacientes. Sin embargo, al revisar el conjunto de la prueba, el fiscal general subrogante Cristian Rachid consideró que podía demostrarse que los acusados habían entregado droga a otras personas, pero no con el grado de certeza necesario que hubieran recibido dinero a cambio.

Esa diferencia resultó determinante. La acusación dejó de sostener que existieron ventas y pasó a considerar los hechos como entrega o facilitación gratuita de estupefacientes, además de tenencia simple en tres de los casos.

Todo comenzó con un allanamiento por armas

El origen de la causa se remonta al 15 de noviembre de 2019. La Brigada de Investigaciones realizaba procedimientos ordenados por el Juzgado de Instrucción N°2 de Villa Mercedes en busca de armas de fuego.

En una vivienda donde residía Néstor Fabián Medina, los efectivos encontraron sobre el techo una bolsa con una sustancia blanca. Parte del contenido había caído hacia el patio de una propiedad vecina. Personal de Narcotráfico realizó una prueba preliminar que dio positivo para cocaína y la investigación pasó a la Justicia federal.

A partir de allí comenzaron tareas encubiertas que se extendieron entre 2020 y 2021. Los investigadores observaron domicilios de los barrios Eva Perón I y Eva Perón II, registraron movimientos mediante filmaciones y audios y siguieron a personas que ingresaban a determinadas viviendas y se retiraban pocos minutos después.

Esos procedimientos permitieron comprobar cuatro episodios en los que personas interceptadas luego de salir de las viviendas llevaban pequeñas cantidades de cocaína o marihuana.

Uno de los casos ocurrió en agosto de 2020, cuando un hombre que había estado en la casa de Néstor Medina fue seguido por los investigadores y posteriormente interceptado con 0,68 gramos de marihuana.

En febrero de 2021, otro hombre salió de una propiedad vinculada con Matías Medina y fue encontrado con dos envoltorios que contenían 0,34 gramos de cocaína. En marzo hubo procedimientos similares relacionados con las viviendas de Funes y Diego Sebastián Medina.

Cocaína escondida en una media de bebé

El avance de la investigación desembocó el 26 de marzo de 2021 en una serie de allanamientos simultáneos.

Durante la requisa a Matías Medina, los policías encontraron una media de bebé en cuyo interior había envoltorios con cocaína. Las pericias determinaron que contenían alrededor de 12,9 gramos de esa sustancia. En la propiedad también se secuestraron 33,60 gramos de marihuana distribuidos en distintos envoltorios.

En la casa de Diego Sebastián, dentro de la baulera de una motocicleta Zanella ZB 110, encontraron una bolsa con 38 envoltorios de marihuana, con un peso total de 36,86 gramos.

El procedimiento en el domicilio de Funes permitió secuestrar otros 85 envoltorios de marihuana, con 97,835 gramos en total, además de una pequeña cantidad de cocaína, teléfonos celulares, elementos utilizados para fraccionamiento y más de $66.000 en efectivo.

Por qué la acusación por venta no llegó a la sentencia

Pese a esos elementos, la Fiscalía entendió que no podía sostener con certeza que los cuatro hombres hubieran vendido los estupefacientes.

Para llegar a esa conclusión se analizaron, entre otros puntos, la escasa cantidad de interceptaciones realizadas durante varios meses de vigilancia, los montos de dinero encontrados en algunos domicilios, la ausencia de movimientos financieros que demostraran cobros y la falta de pruebas suficientes sobre las condiciones en las que los terceros habían recibido la droga.

En el caso de Funes, por ejemplo, la Fiscalía ponderó que el dinero secuestrado estaba distribuido en diferentes lugares de una vivienda compartida con su familia y que el acusado registraba actividades económicas formales.

La conclusión fue que existían elementos para acreditar una entrega de droga a terceros, pero no para demostrar más allá de toda duda que esas entregas fueran realizadas a cambio de dinero. La jueza Pereira consideró fundada esa postura y homologó los acuerdos alcanzados entre las defensas y el Ministerio Público Fiscal.

Dos condenas efectivas y dos en suspenso

Las penas fueron diferentes para cada uno de los involucrados.

Matías Maximiliano Medina recibió tres años de prisión y una multa de 15 unidades fijas en esta causa. Como tenía una condena anterior dictada en julio en Villa Mercedes, ambas penas fueron unificadas y el Tribunal estableció cinco años y seis meses de prisión efectiva, además de una multa de 45 unidades fijas.

Diego Juan Ramón Funes fue condenado a tres años de prisión efectiva y al pago de una multa de 15 unidades fijas.

En tanto, Néstor Fabián Medina y Diego Sebastián Medina recibieron penas de tres años de prisión en suspenso, multas de 15 unidades fijas y distintas reglas de conducta.

Diego Sebastián deberá además cumplir 90 horas de tareas comunitarias no remuneradas durante los próximos dos años. Propuso realizarlas mediante trabajos de mantenimiento en el comedor-merendero “La Esperanza de los Niños”, de Villa Mercedes, propuesta que recibió la conformidad de la Fiscalía.

La sentencia cerró así una causa que comenzó por un procedimiento completamente diferente y terminó en la Justicia federal. Lo que no pudo probarse fue la venta de droga; lo que sí quedó acreditado, y fue admitido por los propios acusados en los juicios abreviados, fue la entrega de estupefacientes a terceros.