miércoles 7 de octubre de 2026

¡Gracias Leo!

Messi se despidió de la Selección entre lágrimas, ovaciones y un Monumental rendido a sus pies

El capitán vivió una noche inolvidable en el estadio de River. Se emocionó durante el Himno, ingresó al campo acompañado por sus hijos y recibió el reconocimiento de más de 85.000 hinchas en su último partido con la camiseta argentina. El partido terminó 3-0 contra Benin, por supuesto con gol del 10.

Lionel Messi tuvo este martes la despedida que merecía una historia de más de dos décadas con la Selección argentina. El Monumental se vistió de fiesta para recibir por última vez al capitán, en una noche atravesada por las lágrimas, los homenajes y la ovación de más de 85.000 hinchas.

La emoción apareció incluso antes de que comenzara el partido frente a Benín. Messi ingresó al campo acompañado por sus hijos, Thiago, Mateo y Ciro, mientras una camiseta gigante con el número 10 cubría el césped y las tribunas le devolvían una ovación interminable.

Pero el momento más conmovedor llegó durante el Himno Nacional Argentino. El rosarino no pudo contener las lágrimas y, visiblemente quebrado, compartió el sentimiento junto al estadio. A pocos metros, Lionel Scaloni también se mostró emocionado.

El homenaje estuvo acompañado por fuegos artificiales, luces y distintos reconocimientos. El Monumental volvió a abrazar al futbolista que durante años convirtió cada presentación con la Albiceleste en un acontecimiento y que ahora cerraba definitivamente su ciclo internacional frente a su gente.

Una despedida también a puro fútbol

En lo futbolístico, Argentina terminó de convertir la noche en una fiesta. Después de un primer tiempo sin goles, Nicolás Otamendi abrió el marcador en el complemento y Nicolás Paz amplió la diferencia con un gran remate desde afuera del área, ambos asistidos por el propio Messi.

Pero todavía faltaba el momento que todos esperaban. A los 24 minutos del segundo tiempo, Agustín Giay recibió una falta dentro del área y el árbitro Fernando Véjar sancionó penal. Messi tomó la pelota, cruzó el remate y marcó el 3-0, para convertir su 126° gol con la Selección y cerrar su última función con la camiseta argentina de la manera más simbólica posible.

Después del gol, sus compañeros corrieron a abrazarlo y formaron una ronda alrededor del capitán. Messi terminó así su último partido con Argentina con un gol y dos asistencias, en una victoria que quedó inevitablemente en segundo plano frente a la despedida de una era.

El último capítulo de una historia inolvidable

Messi llegó a esta despedida después de 21 años con la Selección, desde aquel debut ante Hungría en 2005. En ese recorrido disputó 208 partidos y se convirtió en el máximo goleador de la historia argentina, además de conquistar la Copa América 2021, la Finalissima 2022, el Mundial de Qatar y la Copa América 2024.

También atravesó los momentos más difíciles: las finales perdidas, las críticas y una relación con la camiseta argentina que durante años estuvo marcada por una exigencia enorme. La historia cambió definitivamente con los títulos y terminó convirtiéndolo en el futbolista más determinante de la era dorada de la Selección.

Esta vez, sin embargo, no había nada que demostrar. El resultado frente a Benín quedó en segundo plano frente a una despedida que tuvo como protagonista al hombre detrás del futbolista.

Messi ya había dejado una frase que resumía el significado de la jornada: “Me voy en paz. Lo di todo”. Y en el Monumental, la respuesta fue un último abrazo colectivo para el capitán que llevó la camiseta número 10 durante una generación entera.

El fútbol argentino comienza ahora una etapa sin Messi en la Selección. Pero su legado queda escrito en títulos, récords y, sobre todo, en una generación que finalmente pudo verlo levantar la Copa del Mundo. Su última noche con la Albiceleste terminó como había comenzado su historia: con todo un país pendiente de él.