El Niño
El Niño seguirá intensificándose y alcanzaría su punto máximo en diciembre
El fenómeno de El Niño continuará fortaleciéndose durante los próximos meses y alcanzaría su máxima intensidad hacia diciembre, de acuerdo con el último informe de la Organización Meteorológica Mundial (OMM).
El organismo internacional advirtió que las temperaturas de la superficie del océano Pacífico tropical central y oriental podrían alcanzar niveles sin precedentes durante el trimestre octubre-noviembre-diciembre de 2026.
La proyección marca un escenario excepcional. La anomalía media de la temperatura superficial del mar en la región Niño 3.4 podría ubicarse alrededor de +3,7 °C, por encima del récord anterior registrado durante el fuerte episodio de 2015-2016.
El calentamiento ya mostró una aceleración considerable en los últimos meses: pasó de aproximadamente 1,6 °C por encima de los valores normales en junio a 2,5 °C durante agosto.
Según la OMM, la tendencia continuará hasta alcanzar su punto máximo alrededor de diciembre.
Más calor y cambios en las lluvias
La intensificación de El Niño tendrá influencia sobre los patrones meteorológicos de numerosas regiones del planeta.
Las previsiones indican una mayor probabilidad de temperaturas superiores a los valores habituales en gran parte del mundo, acompañadas por modificaciones en la distribución y la intensidad de las precipitaciones.
Ese escenario puede aumentar el riesgo de fenómenos extremos, aunque sus efectos no serán iguales en todas las regiones. Algunas zonas podrían enfrentar precipitaciones por encima de lo normal e inundaciones, mientras otras quedarían expuestas a períodos más secos.
El episodio, además, tendría continuidad durante los primeros meses de 2027. Los pronósticos de la OMM indican una probabilidad cercana al 100% de que El Niño persista durante el trimestre diciembre-febrero.
Los especialistas remarcan, sin embargo, que El Niño no determina por sí solo el comportamiento del tiempo en cada ciudad o provincia. Otros factores oceánicos y atmosféricos pueden reforzar, reducir o modificar sus efectos regionales.
La región pampeana y el riesgo de inundaciones
En Argentina, una de las principales preocupaciones está puesta sobre el comportamiento de las lluvias y su eventual impacto en sectores vulnerables de la región pampeana.
El investigador de la Fundación Tejido Urbano, Matías Araujo, planteó que el riesgo hídrico no debe analizarse únicamente a partir de cuánta lluvia pueda caer, sino también considerando las características de las ciudades, la infraestructura disponible y la población expuesta.
Las inundaciones son recurrentes en distintos sectores de la región, pero una misma cantidad de agua puede provocar consecuencias muy diferentes según el lugar donde ocurra.
“La misma inundación no produce el mismo daño. Las condiciones previas de los hogares determinan cuánto puede afectar un evento y qué capacidad existe para recuperarse posteriormente”, explicó Araujo.
El especialista señaló que las obras hidráulicas pueden reducir parte del riesgo, aunque advirtió que por sí solas no alcanzan.
La expansión urbana sobre sectores inundables, la ocupación de humedales y bajos, los rellenos, los terraplenes, las deficiencias de saneamiento y la pérdida de superficies capaces de absorber agua pueden agravar las consecuencias de lluvias intensas.
Prepararse antes de que llegue el agua
Otro punto central es la planificación.
Araujo sostuvo que una estrategia integral debería combinar las obras tradicionales con reservorios, superficies permeables, áreas de amortiguación y soluciones basadas en la naturaleza.
A eso se suma la necesidad de contar con mapas de riesgo actualizados, monitoreo meteorológico e hidrológico, sistemas de alerta temprana, planes de emergencia y coordinación entre municipios, provincias y organismos de cuenca.
El impacto de una inundación, además, no termina cuando el agua desaparece. La pérdida de viviendas, bienes e ingresos puede extender sus consecuencias durante meses, especialmente en los hogares con menor capacidad económica para recuperarse.
Con El Niño camino a una intensidad excepcional hacia finales del año, la advertencia de los especialistas apunta a anticiparse. El fenómeno climático no necesariamente implica inundaciones en todos los territorios, pero eleva la necesidad de seguir de cerca los pronósticos regionales y fortalecer las medidas de prevención antes de los períodos de mayor riesgo.