lunes 14 de septiembre de 2026

Noviembre 2025

Noviembre fue uno de los meses más lluviosos de la década en San Luis

De acuerdo a la Red de Estaciones Meteorológicas, noviembre de 2025 acumuló 6121 milímetros de lluvia en la provincia y se ubicó entre los registros más altos de los últimos 10 años. El repunte corta una racha de dos años muy secos y devuelve alivio a los diques y al sector productivo.
Noviembre de 2025 se ubicó entre los más lluviosos de los últimos 10 años en San Luis
Noviembre de 2025 se ubicó entre los más lluviosos de los últimos 10 años en San Luis

Noviembre de 2025 dejó un balance hídrico excepcional en San Luis. Según los datos difundidos por la Red de Estaciones Meteorológicas (REM), el mes cerró con un acumulado de 6121 milímetros de precipitación, muy por encima del promedio histórico de la última década, estimado en 5014 mm. El registro posiciona a este noviembre entre los más lluviosos de los últimos 10 años y marca un quiebre luego de dos períodos consecutivos con valores muy bajos.

El comportamiento de las lluvias en la provincia viene mostrando una marcada irregularidad en los últimos años. En 2018 se alcanzó el máximo del período, con 7428 mm, mientras que en 2020 se registró otro pico destacado, con 6443 mm de acumulado. Esos excesos contrastan con los mínimos de 2016 (3975 mm) y 2017 (3939 mm), y con la sequía más reciente que dejó los valores más bajos de la década: 3296 mm en 2023 y 2996 mm en 2024.

En este contexto, el valor registrado en 2025 representa una recuperación significativa del régimen de precipitaciones, que devuelve a San Luis a niveles similares —e incluso superiores— a los de 2019 y 2022. En la serie de los últimos 10 años, el de 2025 se ubica como el tercer noviembre más lluvioso, sólo por detrás de los picos excepcionales de 2018 y 2020.

El impacto de este cambio ya se advierte en el territorio. La mejora en las lluvias de noviembre se traduce en una marcada recuperación de los niveles de cota de los principales diques de la provincia, donde la mayoría registra indicadores positivos tras varios meses de preocupación por la escasez de agua.

El alivio también alcanza a los sectores productivos, en particular a la ganadería y la agricultura, que dependen directamente de la humedad del suelo para planificar la temporada estival. Productores de distintas zonas consultados por organismos técnicos coinciden en que el repunte de las precipitaciones permite encarar con mayor previsibilidad la próxima campaña y reduce, al menos en el corto plazo, el riesgo de estrés hídrico en pasturas y cultivos.

De cara al verano, el Servicio Meteorológico Nacional (SMN) anticipó semanas atrás que las precipitaciones se mantendrían dentro de los valores habituales para la época, con algunos eventos dispersos a lo largo del trimestre noviembre–enero. En ese escenario, el aporte extra de noviembre se vuelve un factor clave: amortigua el impacto de posibles semanas secas y ofrece un margen mayor para la recarga de napas, suelos y embalses.

Con un noviembre que se posiciona entre los más lluviosos de la década, el desafío hacia adelante será aprovechar la mejora hídrica con una gestión responsable del recurso, monitoreo permanente de los diques y planificación conjunta entre el Estado y los sectores productivos para consolidar la recuperación y reducir la vulnerabilidad ante futuros períodos de sequía.