Ataque
Un dogo atacó a un nene de 2 años y quedó internado en terapia intensiva
Un nene de dos años permanece internado después de ser atacado por un dogo argentino en Villa Caeiro, en el Valle de Punilla, Córdoba. El episodio volvió a generar preocupación luego de una sucesión de ataques de perros que dejaron víctimas graves y un niño fallecido en los últimos días.
El hecho ocurrió durante la tarde de este martes. El pequeño fue asistido inicialmente en el Hospital Domingo Funes y, debido a las lesiones que presentaba en el rostro y el cráneo, fue trasladado al Hospital de Niños de la ciudad de Córdoba, donde quedó bajo cuidados intensivos.
De acuerdo con la información policial difundida por medios cordobeses, el animal sería un dogo argentino perteneciente a la familia del menor. La Fiscalía de turno, encabezada por Silvana Pen, intervino para determinar en qué circunstancias se produjo el ataque.
El nuevo episodio ocurrió apenas dos días después de una tragedia que conmocionó a la provincia. El domingo, un niño de tres años murió tras ser atacado por un perro mestizo de pitbull en barrio Villa La Lonja, al sur de la capital cordobesa.
El pequeño había sufrido graves heridas en el rostro y el cuello y fue trasladado de urgencia a la Clínica Vélez Sarsfield, donde falleció poco después de ingresar. La Justicia abrió una investigación para establecer las responsabilidades por el hecho.
A esa situación se sumó otro ataque ocurrido este martes al mediodía en barrio General Urquiza. Un hombre de 70 años fue mordido por dos perros dentro de una vivienda ubicada en pasaje Banega al 2800.
La Policía intervino para contener a los animales y poner a salvo al hombre, que sufrió lesiones en sus piernas y debió ser trasladado al Hospital de Urgencias. Uno de los perros sería un Bull Terrier y el otro, un mestizo. Ambos quedaron posteriormente bajo intervención de Patrulla Ambiental.
La sucesión de tres episodios graves en pocos días volvió a poner en discusión en Córdoba la tenencia responsable, las medidas de seguridad y el control de animales capaces de provocar lesiones severas.
En el caso de Villa Caeiro, la prioridad está puesta ahora en la evolución del niño y en determinar cómo se produjo el ataque dentro del ámbito familiar. La investigación judicial deberá reconstruir las circunstancias y establecer si existió alguna responsabilidad vinculada con la guarda y el cuidado del animal.