Economía
El Gobierno volvió al superávit fiscal en julio tras el déficit de junio
El Gobierno nacional volvió a mostrar números positivos en las cuentas públicas. El Sector Público Nacional registró en julio un superávit financiero de $244.897 millones, después de haber cerrado junio con déficit, según informó este martes el Ministerio de Economía.
El resultado se explicó por un superávit primario de $2.960.333 millones, al que luego se descontaron $2.715.436 millones correspondientes al pago de intereses de la deuda pública.
La cifra marca una recuperación respecto de junio, cuando las cuentas nacionales habían terminado con un déficit financiero de $1.024.891 millones y un resultado primario negativo de $696.843 millones. En aquel mes incidieron el pago del medio aguinaldo a jubilados y pensionados y la postergación de vencimientos del Impuesto a las Ganancias de personas humanas.
El ministro de Economía, Luis Caputo, destacó que el equilibrio se consiguió en un mes particularmente exigente por los vencimientos de deuda. Julio concentró el pago de cupones correspondientes a los bonos Globales y Bonares.
“En el mes el gasto primario se redujo 7% interanual en términos reales”, señaló Caputo, quien agregó que, en contraste, el gasto destinado a la Asignación Universal por Hijo tuvo un crecimiento real del 3,8%.
Los datos oficiales muestran que los ingresos totales alcanzaron los $17,09 billones, con un crecimiento nominal interanual del 30,4%, mientras que los gastos primarios fueron de $14,13 billones y aumentaron 24,4%.
Dentro del gasto, las prestaciones sociales representaron $8,68 billones. Las remuneraciones del Estado nacional alcanzaron los $2,17 billones y los subsidios económicos sumaron $1,18 billones, principalmente destinados a energía y transporte.
El gasto de capital, por su parte, fue de $280.951 millones y registró un incremento nominal interanual del 42,5%, impulsado por infraestructura eléctrica, transporte y obras hídricas.
Con el dato de julio, durante los primeros siete meses de 2026 el Sector Público Nacional acumuló un superávit primario equivalente a aproximadamente 0,9% del Producto Bruto Interno y un resultado financiero positivo cercano al 0,1% del PIB.
Caputo volvió a defender la política fiscal como uno de los pilares del programa económico y aseguró que el resultado se consiguió al mismo tiempo que, según sus cálculos, el Gobierno redujo impuestos por el equivalente a casi tres puntos del PIB desde el comienzo de la gestión.
El debate por los fondos fiduciarios
La publicación del resultado fiscal coincide con una discusión que tomó fuerza durante los últimos días por el manejo de los fondos fiduciarios nacionales y el destino de los recursos que no fueron ejecutados para sus objetivos específicos.
Un relevamiento del Instituto Consenso Federal, elaborado a partir de información presupuestaria oficial, estimó que los fideicomisos públicos acumularon excedentes equivalentes a unos US$3.000 millones durante 2024 y 2025. Para el primer trimestre de 2026 calculó otros US$239 millones.
El cuestionamiento se centra en que una parte de esos recursos, originalmente vinculados con infraestructura, vivienda y otros destinos específicos, permaneció sin ejecutar y fue colocada en instrumentos financieros, entre ellos títulos del Tesoro.
El dato abrió una discusión sobre cuánto de esos excedentes contribuye indirectamente a sostener la estrategia financiera del Tesoro. Eso no significa, sin embargo, que el superávit fiscal informado para julio pueda atribuirse directamente a esos fondos, ya que el resultado mensual del Sector Público Nacional responde al conjunto de ingresos y gastos registrados en base caja.
Para el Gobierno, la lectura central sigue siendo otra: después del déficit excepcional de junio, julio permitió recuperar el resultado financiero positivo incluso frente a un elevado pago de intereses.
Con siete meses transcurridos, el equilibrio de las cuentas públicas continúa funcionando como una de las principales anclas del programa económico. El desafío para los próximos meses será sostener ese resultado sin depender de factores extraordinarios y en medio de una discusión cada vez más intensa sobre la composición del gasto y el destino de los recursos públicos.